Política
Elecciones 2027 en Guatemala: Cacif pide participación ciudadana para garantizar un proceso transparente
El presidente del Cacif asegura que la participación de más de 140 mil guatemaltecos en las mesas electorales será clave para unas elecciones limpias y transparentes.
El presidente del Cacif, Carlos Arias, llama a fortalecer la participación ciudadana de cara a las elecciones del 2027 y señala que las instituciones deben actuar para garantizar un proceso transparente. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
El presidente del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif), Carlos Arias Bouscayrol, afirmó durante una entrevista en Prensa Libre Radio que los más de 140 mil guatemaltecos que se incorporan al proceso electoral son la “garantía real” para que las elecciones sean limpias y transparentes, a 10 meses de los próximos comicios.
Arias Bouscayrol señaló que el sector privado espera candidatos con alta integridad, capacidades, planes y “las mejores intenciones para Guatemala”. Además, admitió que se acercan retos logísticos, entre ellos lograr que más de 140 mil personas sean parte de las mesas electorales.
Respecto de los discursos contra el sector privado emitidos por algunos actores políticos, el presidente del Cacif respondió: “El guatemalteco es más sofisticado que nunca, tiene mejor información que nunca y no es fácil de engañar a la persona que está clara de lo que está sucediendo”.
Añadió que las críticas al sector privado reflejan que “el interés político está pasando por encima al sentido común y a la realidad”.
Ante la falta de nombramiento de un embajador de Estados Unidos en Guatemala, Arias Bouscayrol aseveró que se deben respetar los procesos de designación y aprobación, pero reconoció que el papel de dicha misión diplomática radica en evitar que el crimen organizado y el narcotráfico se expandan en el país. Después de ello, se destaca el trabajo por la prosperidad de la región.
¿Cómo entendemos una elección limpia y qué debería pasar en el momento previo a la convocatoria?
“Inicia con el respeto a la ley e instituciones. Instituciones que hagan su labor constitucional, que vigilen los procesos. También pasa por nosotros como guatemaltecos que exigimos que así sea”.
Agregó que el sector privado ha sido observador de elecciones durante muchos procesos y lo volverá a ser en el 2027.
“Creemos que la labor ciudadana es la que garantiza que las elecciones sean limpias y transparentes. Esas 140 mil personas son la garantía real. Tenemos que empoderar a los guatemaltecos que están dispuestos a servir a su país sentándose en la mesa electoral y asegurándose que se cumpla la ley”.
“El blindaje más grande que le podemos dar nosotros a las elecciones es que los ciudadanos seamos quienes tengamos en nuestras manos el respeto a la ley”.
Tras un informe del CIEN que advierte la incidencia del crimen organizado, ¿qué llamado hace el sector privado organizado para estar alerta?
Carlos Arias Bouscayrol aseguró que el Ministerio Público, el Ministerio de Gobernación, la Contraloría General de Cuentas y otras instituciones tienen que hacer su trabajo para garantizar las elecciones.
“Es indispensable que el Ministerio Público sea ágil en las investigaciones, pues nos dará a todos un nivel de confianza mayor. Es importante que el Tribunal Supremo Electoral juegue su función y lo haga dignamente a tiempo, donde los procesos se vayan dando y vayamos todos cuidando ver que el avance es suficiente para sentirnos cómodos”.
“En Guatemala tenemos un sentido de qué está bien y qué está mal. Yo creo que nosotros podemos darnos cuenta y se siente la diferencia cuando tengo enfrente a una persona que está velando por el desarrollo del país y una persona que está, de pronto, velando por sus intereses o los intereses de alguien que está al margen de la ley”.
“En el momento en que digo, no voy a apoyar a un candidato que yo percibo que está fuera de la ley o al margen, yo creo que ese es el verdadero poder del voto en Guatemala, en donde lo hagamos conscientemente”.
Para Arias Bouscayrol ha quedado en el pasado cuando el voto era emitido por el logo más llamativo, por la casilla en la mejor posición o por el jingle más bonito.
“Yo creo que los jóvenes en Guatemala ya no caen”, sostuvo.
Añadió que la juventud está interesada en un mejor país y relató que algunos jóvenes le han preguntado por qué su generación no hizo más para evitar los problemas de la actualidad.
“Se están dando cuenta los jóvenes que no es tan fácil, pero que sí se puede trabajar en una Guatemala donde quienes están al margen de la ley no participen o logran llegar al Gobierno, una alcaldía, una diputación o en la Presidencia”.
¿Cuál es la posición del sector privado sobre los proyectos de infraestructura como el metro riel, aerómetro, remodelación y ampliación del Puerto Quetzal y otros convenios con el Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos, si cambia el signo político el 14 de enero del 2028?
“Creemos que el concepto de cuando alguien entra nuevo, todo lo que venía antes debe ser destruido e invalidado, es una locura. Nuestra reacción inmediata sería el saltar al frente y decir que no podemos estar deteniendo obras que necesita el país”.
“El país demanda cambios, inversión, que las cosas se muevan hacia adelante”.
Calificó como falta de madurez política el bloqueo de las obras públicas.
“Esperamos que en este proceso electoral comience a haber una madurez política diferente, en donde sobre lo que ya se construyó, se construya más. Que si algo se hizo bien, se continúe”.
¿Cómo debería entender la población que el sector privado participa en más de 60 juntas directivas o instancias de coordinación con el Gobierno?
“Es la conversación entre quien defiende el largo plazo y quien defiende el corto plazo. La forma en que está en la Constitución iba a haber instituciones que iban a velar por el largo plazo entre ellas el sector privado, y debió haberse incluido a la academia, por la sostenibilidad de las instituciones. También se necesita un componente de corto plazo representado por los Gobiernos que iban a ser diferentes en el tiempo y con una rotación de cada cuatro años. Algunos ministros no duran la gestión completa y son quienes se sientan en algunas de estas juntas directivas”.
“El sector privado ha demostrado que en donde actúa y pesa, las cosas caminan mejor que donde no está”, enfatizó y ejemplificó con el Irtra y el Intecap.
“Lo que le garantiza a la población es quién está fijándose en el largo plazo. ¿Quién está fijándose en que las decisiones que se tomen no sean clientelares del momento? Hay quienes lo que quisieran es que las entidades políticas puedan ser las únicas que tomen las decisiones, pero no nos ha ido bien”.
Asimismo, rechazó que lidiar con la mayoría del Gobierno sea un privilegio; más bien, es “trabajo duro”.
Tras el cuestionamiento al conteo del voto en las elecciones del 2023, ¿cómo se podría incentivar para que las juntas electorales sean buenas y eficientes?
“El tema toral es confianza. Habrá quienes van a tratar de erosionar la confianza de los guatemaltecos para que tal vez dejen de participar a los buenos y le abran espacio a otros. Los partidos políticos tendrán su forma de participar a través de fiscales en las mesas. ¿Qué tal si en vez de 140 mil nos presentamos 200 mil guatemaltecos a decir, yo voy a vigilar? ¿Qué tal si los buenos guatemaltecos decimos, basta, ya no más de esto de que me intimidan para que no vayan?”.
“Al final, los guatemaltecos buscamos que se respete la ley. Somos la mayoría, por mucho, los que queremos vivir en paz, sin que nos estén intimidando, sin violencia. Una forma de demostrar esa mayoría es avocarse al TSE, registrarse para participar y poner el nombre de Guatemala en grande diciendo ‘en mi mesa no lo voy a permitir’”.
¿Ha hablado con el Tribunal Supremo Electoral?
“Vemos a los miembros claros de que tienen una enorme responsabilidad. Mientras tanto, el Cacif apoyará a que se cumplan los plazos y se cumpla la ley. El tiempo es corto y cada día que pasa nos acercamos más, pero confío en que las instituciones van a funcionar”.
“Somos responsables como guatemaltecos de apoyar a las instituciones para que no puedan ser cooptadas por gente que está al margen de la ley”.









