¿Profetas sin vocación?

Opinión

La famosa frase del profeta Amós en la Buena Noticia de mañana sigue inspirando la comprensión de la vocación profética: llamado “de detrás del rebaño menor y de picar higos”, Amós (cuyo nombre significa para algunos “el que lleva la carga”) afirma “no ser profeta ni hijo de profeta”. Su sinceridad remite a lo más auténtico de una “profeta” (del griego “pro-femí” = hablar por otro, en nombre de otro) y contrasta con la “profecía de profesión”, de modus vivendi. Por ello, una de las definiciones más fatales de “profeta” es  definirlo como “visionario de las cosas futuras, capaz de predecir la fecha del fin del mundo, o el número afortunado de la lotería”.

Párroco da por cerrado polémico ascenso

Comunitario

El párroco de Nuestra Señora de La Merced, Orlando Aguilar, se defendió hoy de los señalamientos de que fue su idea el ascender a general del Ejército a la imagen del nazareno que se venera en ese templo.