previsiones
FMI: Centroamérica sostendrá crecimiento económico en el 2026 impulsado por consumo y remesas
Centroamérica mantendrá un crecimiento económico del 3.7% en el 2026, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), impulsado por el consumo interno y las remesas, en un contexto de estabilidad frente a la desaceleración prevista en otras economías de la región.
Economía de Centroamérica mantiene proyección de crecimiento del 3.7% en el 2026, impulsada por el consumo interno y las remesas. (Foto Prensa Libre: Shutterstock).
La economía de Latinoamérica y el Caribe crecerá un 2.3% en 2026, lo que mejora en una décima la proyección anterior del Fondo Monetario Internacional (FMI) en enero, aunque supone una décima menos que en el 2025.
Así, según el informe de perspectivas del FMI difundido este martes, la economía de la región avanzará este año menos que en el 2025, cuando creció un 2.4%, solo una décima más que en el 2026, pese a la elevada incertidumbre global desatada a raíz de la guerra emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán, que hará que otras grandes regiones del mundo sufran una ralentización.
De cara al 2027, el organismo mantiene que la región crecerá el 2.7%, tal como había calculado en enero, aunque, respecto de su previsión del pasado octubre, supone una décima más.
Motores de crecimiento en Centroamérica
Para Centroamérica, prevé un avance del 3.7% en 2026, igual que en el 2025, y del 4% en 2027, impulsado por el consumo interno y las remesas; y para el Caribe, del 5.7% en 2026 y del 8.6% en 2027, frente al crecimiento del 6.2% en el 2025, con economías que se benefician de la recuperación del turismo, pero también expuestas a fenómenos externos.
El conjunto de la región sigue condicionado por factores externos como el encarecimiento de las materias primas, el endurecimiento de las condiciones financieras y la desaceleración de la demanda global, aunque con impactos diferenciados entre los países.
En ese sentido, el FMI explica que las economías importadoras de energía son las más vulnerables a estos choques, mientras que los exportadores de materias primas pueden beneficiarse parcialmente.
El FMI destaca que el actual entorno internacional ha incentivado a varios países de la región a acelerar acuerdos de integración, como el alcanzado recientemente entre Mercosur y la Unión Europea, y enfatiza que estos pactos pueden fortalecer vínculos comerciales y diversificar exportaciones.
Brasil se desacelera y México, al contrario
Entre las principales economías de la región, el FMI prevé que Brasil se desacelere en 2026, con un crecimiento del 1.9%, frente al 2.3% del 2025, y repunte al 2% en 2027, beneficiándose inicialmente de su condición de exportador neto de energía, aunque posteriormente pesará la menor demanda global, el encarecimiento de insumos como fertilizantes y unas condiciones financieras más restrictivas.
México, por su parte, crecerá un 1.6% en 2026 y un 2.2% en 2027, después de haber registrado un 0.6% en el 2025, en un entorno marcado por la consolidación fiscal, una política monetaria restrictiva y las tensiones comerciales, principalmente con EE. UU., que limitan la inversión y la actividad.
Argentina, que creció un 4,4% en el 2025, moderará su avance al 3.5% en 2026 y al 4% en 2027, aunque mantendrá uno de los desempeños más sólidos entre las grandes economías de la región, impulsada por un proceso de estabilización macroeconómica y reformas que, según el FMI, mejoran la confianza.
Colombia crecerá un 2.3% en 2026 y un 2.5% en 2027, tras haber avanzado un 2.6% en el 2025, en línea con un patrón de expansión moderada condicionado por el entorno externo.
Chile registrará un crecimiento del 2.4% en 2026 y del 2.6% en 2027, después del avance del 2.3% en el 2025, mientras que Perú lo hará un 2,8% en ambos años, tras haber crecido un 3.4% en el 2025. En ambos casos, el FMI apunta a crecimientos contenidos, afectados por la menor demanda externa y el encarecimiento de la energía.
Ecuador se desacelerará, al pasar del 3.7% en el 2025 al 2.5% en 2026 y 2027; mientras que Venezuela repuntará un 4% en 2026 y un 6% en 2027, frente al 1.5% del 2025.
Para Bolivia se prevé un descenso del -3.3% en 2026, tras una caída del -1.2% en el 2025; el crecimiento en Paraguay cederá al 4.2% en 2026 y al 3.5% en 2027, tras el avance del 6% del 2025; y Uruguay crecerá un 1.8% en 2026 (igual que en el 2025) y un 2.6% en 2027.





