Carolina Escobar Sarti

Doctora en Sociología y Ciencias Políticas de la Universidad de Salamanca. Escritora, profesora universitaria, defensora de DDHH por la niñez, adolescencia y juventud, especialmente por las niñas

NOTAS DE Carolina Escobar Sarti

Hoy, gracias a ellas, las mujeres estamos en casi todos los espacios. Sin embargo, aún hay muchos pendientes.
El problema es que el Estado de Guatemala es un señor muy sucio, maloliente, descuidado y falto de higiene.
En Guatemala hay otras causas de muerte incuestionables: la falta de justicia y la corrupción. Esos son males estructurales.
¿Seguiremos usando la misma lógica decimonónica para institucionalizar a quienes no son “normales”?
Otro gran retroceso es considerar hoy que la seguridad ciudadana está relacionada con sacar a más efectivos del Ejército a las calles.
¿Por qué los distintos grupos de poder político, social y económico en Guatemala le tienen miedo a educar a la niñez y adolescencia?
¿Hay un ADN político que nos define? Eso sería como reconocer que la sociedad no tiene la potestad de cambiar casi nada.
Lo que hicieron el 14 de enero para juramentar al señor Jimmy Morales en un hotel capitalino denota “astucia” y complicidad.
Se aprende temprano en política que las guerras les suben popularidad a los presidentes que las han perdido.
A veces pienso que esta necesidad masoquista de que nos mientan es como una marca de fábrica nuestra.