Editorial
NOTAS DE Editorial
Las ilegalidades no tienen signo político: tanto la barbarie de destrozar monumentos en nombre de revisionismos vacuos como la salvajada de irrumpir en un predio estatal para destruir lo que esté al paso merecen todo el peso de la ley.
Las lecciones de la historia son duras y elocuentes, pero aun así el actual oficialismo no termina de comprender que tarde o temprano el poder se va y la justicia llega.
El Ministerio de Educación y la Asociación Guatemalteca de Exportadores becaron en julio a 660 maestros para capacitarse en la enseñanza del inglés, a fin de beneficiar a miles de niños y jóvenes de cuatro departamentos.
El erario nacional no es piñata ni es un botín, mucho menos una subasta de fidelidades compradas a un altísimo costo para el desarrollo nacional.
El combate de la corrupción y otros delitos tiene en las alertas de la IVE sobre transacciones sospechosas una de sus más poderosas herramientas, la cual puede llegar a tener un alcance internacional que permita rastrear capitales dudosos vinculados con funcionarios o exfuncionarios, políticos y financistas de partidos, cuyas actividades tienen incidencia en el ámbito público y, por ende, son sujeto de cuentadancia política y también fiscal.
No hay argumentos técnicos ni jurídicos que avalen un pago arbitrario y extemporáneo por una actividad que ya fue remunerada.
La causa más frecuente de los cortes es el colapso o caída de elementos de la red de distribución por efecto del viento, tormentas, caída de árboles o incluso sismos sobre instalaciones que requieren de un mantenimiento preventivo o correctivo.
Aunque algunos dirigentes de la manifestación quisieron tomar distancia de los destrozos, la dimensión de los mismos y sobre todo la desaprobación generalizada de la ciudadanía dejó por un lado las potenciales reivindicaciones.
El desafío es ineludible para las autoridades de Gobernación, la Policía Nacional Civil y el Ministerio Público, que deben replantear sus procedimientos y prioridades a fin de atender esta complicada coyuntura.
Poco puede hacer el ciudadano, el emprendedor y la población productiva en tanto y en cuanto los estamentos municipales, legislativos y ejecutivos sigan detentados por criterios cortoplacistas y copados por agendas opacas.