Editorial
NOTAS DE Editorial
Uno de los principales detonantes de este reavivado combate es el peligro que implica para la seguridad nacional estadounidense el socavamiento de la institucionalidad, uso venal de cargos, tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito y blanqueo de dinero sucio.
Es de anhelar que la tormenta Eta no golpee con tanta fuerza a la región centroamericana, tan sometida a precariedades.
El Presupuesto de Ingresos y Egresos no es un botín, se debe discutir de forma técnica, no politiquera; con interés en una visión de Estado, no sometiendo al Estado a la visión de ciertos intereses.
Los migrantes no deberían ser público objetivo electoral y luego ser dejados al margen. Es su esfuerzo el que aporta miles de millones de dólares en divisas a la economía del país, pero se trata de un insumo que no será eterno.
Es tiempo de que el gobierno de Alejandro Giammattei deje que el Ministerio Público y la Contraloría de Cuentas se hagan cargo de las pesquisas por la transferencia de Q135 millones y reconozca que la tal Comisión Anticorrupción no puede ser juez y parte, mucho menos filtro.
Es necesario que el gremio docente despierte a la nueva realidad y deseche a las dirigencias obtusas e incapaces y se levante con dignidad para defender sus derechos, pero también para garantizar un nuevo futuro para esos niños y jóvenes de quienes depende a competitividad del país a futuro.
Es sospechoso eso de los Q135 millones cuya movilización es explicada por uno y negada por otro, pero no es el único asunto de transparencia objeto de cuestionamientos.
Es manido el reclamo de pagos nunca convenidos, por servicios militares que, se suponía, eran patrióticos y por lo tanto no sujetos a remuneración.
El bono demográfico de población, como se denomina a las generaciones de guatemaltecos que nacerán entre 2015 y 2050, constituye el más valioso recurso que el país posee debido a que se trata de un enorme segmento joven de población.
Asusta pensar en la posibilidad de un cataclismo causado por el aumento del nivel del mar, por la multiplicación de fenómenos atmosféricos destructivos o en una hambruna por sequías prolongadas.