Editorial
NOTAS DE Editorial
Quizá por efecto de la reactivación económica, por el retorno de la atención pública a asuntos distintos al covid-19 o como simple inercia de lastres nacionales largamente relegados, surgen en el escenario nacional viejos problemas cuya persistencia prácticamente ya no sorprendía a nadie.
Hoy se cumplen 69 años de aquella primera edición salida de una sencilla imprenta plana, a la cual sucederían los linotipos y las rotativas que no han parado de girar.
Para los planes de descentralización del desarrollo, creación de nuevos corredores productivos, generación de infraestructura de ciudades intermedias y hasta para la propia gobernabilidad es imprescindible contar con una visión clara de las zonas que precisan de atención urgente.
La necesidad de transporte de cientos de miles de guatemaltecos sigue siendo un asunto pendiente de atención, ya sea de personas que no cuentan con vehículo propio o que no quieren utilizarlo por el congestionamiento.
Históricamente, uno de los grandes indicadores de la funcionalidad de un puerto se halla en el desarrollo de la ciudad en la cual se encuentra instalado.
Hace un lustro se revitalizó el uso de la bandera como un reclamo de transparencia y cumplimiento de la ley, como una toma de postura ética y una afirmación cívica.
Desde que comenzaron los estudios de percepción de los guatemaltecos sobre el coronavirus, elaborados por ProDatos, la aprobación ciudadana al manejo presidencial de la pandemia no ha dejado de caer.
Autoridades de justicia suelen hacer taxonomías de quienes cometen esta felonía. Distinguen entre pandilleros, más violentos en su accionar, y los llamados “imitadores”, que se hacen pasar por los primeros para infundir temor. A la larga, para la población sometida a este flagelo, el temor, la angustia, la desesperación son los mismos, con las consecuencias descritas al inicio.
A estas alturas de la pandemia es innegable el efecto económico adverso, pero así de evidente resulta también la voluntad de la población por salir adelante.
En el Día Internacional de la Juventud debería ser imperativa la reflexión general sobre la reconversión del papel del Estado para potenciar inversiones.