Editorial
NOTAS DE Editorial
De forma atinada, en el discurso de presentación de la política, el mandatario afirmó que el único propósito de estas acciones debe ser impactar positivamente en las condiciones de vida de los ciudadanos.
Hacerles frente a los problemas mencionados depende del liderazgo y compromiso de los alcaldes y concejales, pues más allá de que el Código Municipal enumera las atribuciones de las autoridades ediles, el ejercicio del gobierno local es responsabilidad, en buena medida, de quienes están al frente del mismo.
Con todo y la buena intención de establecer una agenda de unión nacional, el presidente Giammattei debe emprender cuanto antes la glosa de todos los ministerios y ordenar las acciones judiciales necesarias contra todo mal manejo, despilfarro, contrato lesivo y designación amañada de burócratas.
El más alto honor que puede alcanzar un ciudadano en una república democrática es servir a su patria, y eso es algo que deben recordar desde hoy los nuevos funcionarios, quienes tendrán la oportunidad de trabajar por Guatemala durante 1,461 días.
En septiembre del 2015, pocos días antes de ir a las urnas, los guatemaltecos miraban atónitos cómo el entonces presidente se sometía a los tribunales de justicia debido a una acusación por supuestos actos de corrupción, y la cual aún se dirime en el sistema judicial. Elegir, poco más de un mes después, entre una opción que prometía no ser parte de los grupos de corruptos y ladrones que han desfilado por la administración pública o elegir a la antigua forma de hacer política con la promesa populista de ayuda social para los más necesitados no resultaba difícil tomando en cuenta el mal sabor de boca que los antecesores han dejado.
El mandato constitucional de proveer educación universal y gratuita enfrenta hoy obstáculos desde muchos frentes: limitaciones de presupuesto, falta de capacidad técnica, rigidez en legislación y proceso administrativo, poca habilidad para negociar eficazmente sobre temas gremiales, son solo algunas de las situaciones que impiden que la población en general goce de un servicio de calidad que promueva una verdadera transformación a nivel social. Es necesario hacer una revisión fundamental de la labor del Estado en esta área.
La enorme riqueza natural, histórica y patrimonial que posee el país es una de las principales razones por las que un turista decide visitar Guatemala.
Aunque el Parlacén nació con buenas intenciones, el principal problema es su efectividad, pues, a diferencia de otros entes regionales similares, sus resoluciones no son vinculantes y la única forma de revertirlo es que los presidentes de sus países miembros —República Dominicana, Panamá, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala— decidan cambiar las reglas.
Conocer las cifras anuales es importante para trazar el rumbo de las cosas, y para este caso lo primero debe ser propiciar un mejor aprovechamiento a nivel familiar y comunitario de los fondos que llegan de Estados Unidos, mediante el ahorro y la inversión en educación.
Por más planes y buenas intenciones que tengan las autoridades entrantes, el problema toral radica en la necesidad de aumentar la inversión en el sistema educativo del país.