Mario Antonio Sandoval

Periodista desde 1966. Presidente de Guatevisión. Catedrático de Ética y de Redacción Periodística en las universidades Landívar, San Carlos de Guatemala y Francisco Marroquín. Exdirector de la Academia Guatemalteca de la Lengua.

NOTAS DE Mario Antonio Sandoval

El trabajo de revisar una por una las 105 mil actas de las mesas electorales es largo y complicado, con duración imposible de determinar.
Haberse visto obligado a revisar acta por acta de la elección demuestra la debilidad de la posición de este TSE.
Nuevamente, la encuesta de Prensa Libre y Guatevisión tuvo resultados muy cercanos a la realidad, al estar bien hecha.
El resultado de ayer es una derrota a una campaña política de la UNE, iniciada desde el momento de la acontecida en el 2015. Estaba dirigida a una victoria en primera vuelta, pero no fue suficiente la cosecha de los amargos frutos para el país de la cooptación de las principales instituciones jurídicas ya mencionadas, así como el logro de la participación de 19 aspirantes, de los cuales 14 no tenían la más mínima posibilidad de lograr 5% de votos, al tener como única oportunidad de sobrevivir la colocación de un diputado.
Pocas veces como ahora el futuro del país se juega en las urnas puestas a disposición de los votantes dentro de 48 horas.
Los cambios necesarios deben comenzar luego de las elecciones dominicales, y sus criterios practicados por lo menos cuatro años.
Los electores entre 18 y 40 años deben participar y votar válido, por cualquiera, y así asegurar la necesaria segunda vuelta.
La cantidad de candidatos obliga a clasificarlos según las facetas de los simplistas criterios de derecha o izquierda.
Dentro de dos semanas, los guatemaltecos deberemos decidir la necesidad de una segunda vuelta, como ha ocurrido desde 1985.
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