Guatemala

Ataques en Honduras elevan alertas sobre control y vigilancia en fronteras, afirman analistas

Los ataques armados registrados en Honduras reactivaron el debate sobre la vulnerabilidad de las fronteras guatemaltecas y la necesidad de fortalecer controles contra grupos criminales que operan en la región.

MASACRE HONDURAS GUATEMALA

Las acciones de seguridad de la Policía Nacional Civil y Ejército de Guatemala tienen como objetivo evitar que los atacantes ingresen a suelo guatemalteco. (Foto Prensa Libre: PNC de Guatemala)

La seguridad fronteriza vuelve a ser tema de análisis luego de que en los últimos días se registraran varios ataques armados que dejaron más de 20 de personas fallecidas en el área de Corinto, Honduras, en la frontera con Guatemala, los cuales se atribuyen a grupos armados que operan en ese sector.

Según informó el Ministerio de Gobernación, se ha coordinado con el Ministerio de la Defensa para reforzar el despliegue de las fuerzas de seguridad, tanto de la Policía Nacional Civil (PNC) como del Ejército, con la finalidad de resguardar a los ciudadanos guatemaltecos que habitan en esta área de la frontera con Honduras.

Una ola de ataques armados ha dejado no menos de 20 personas muertas en la zona fronteriza entre Honduras y Guatemala.

El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, afirmó que las fuerzas de seguridad mantienen el monitoreo permanente en los puntos fronterizos y la coordinación con autoridades en Honduras para evitar el ingreso a Guatemala de los responsables de los hechos criminales.

“Hemos tenido constante monitoreo de la situación y nos hemos comunicado con autoridades del vecino país para ver cómo está la situación de la frontera. Hemos enviado varios contingentes de la Policía Nacional Civil para apoyar en la frontera y evitar que estas personas que atentaron contra la Policía de Honduras se trasladen a territorio nacional. También hemos contado con el apoyo del Ejército de Guatemala”, afirmó el funcionario.

El titular de la cartera del Interior también enfatizó que los operativos y las acciones de seguridad se concentran en las áreas limítrofes de Izabal y Chiquimula, donde se incrementaron patrullajes y controles vehiculares como consecuencia de los hechos ocurridos en el lado hondureño de la frontera.

Las primeras pesquisas apuntan a que cinco agentes de la unidad antipandillas fueron ejecutados en el municipio de Omoa, Cortés, Honduras, tras allanar una vivienda donde se refugiaban miembros de una banda liderada por el hondureño Heber Argueta, vinculado con el cartel mexicano Jalisco Nueva Generación.

Incrementar recursos

A criterio del analista independiente Óscar Morales, la medida anunciada por el Ejecutivo es positiva, pero además de reforzar la seguridad en la frontera con Honduras, también se deben reforzar los controles y las medidas de seguridad en las fronteras con El Salvador, Belice y México. Esto debido a que los “puntos ciegos” existentes en estas fronteras son lugares propicios para las operaciones de grupos delictivos.

“Esos lugares son apropiados y son utilizados para tráfico de droga, lavado de dinero, trata de personas, migración ilegal, prostitución y otras tantas cosas, así como para el tráfico de armas, entre otros ilícitos”, afirma.

Morales también considera que por parte del Estado se deben destinar los recursos necesarios para el personal que brinda seguridad, tanto de la PNC como del Ejército, que tiene a su cargo realizar estas acciones.

“El personal de seguridad, militares, policías y personal de migración en las fronteras no pueden trabajar sin recursos. Requieren vehículos especiales, aumentos salariales, rotación de personal para evitar agotamiento y también condiciones laborales dignas”, afirma Morales, quien también considera que muchos de los agentes que son designados a estas labores de seguridad fronteriza descuidan sus funciones como consecuencia del cansancio y los extensos turnos laborales.

Morales también considera que este tipo de enfrentamientos en las áreas fronterizas son propiciados por grupos “que buscan manejar el control” para realizar sus operaciones delictivas y al margen de la ley, lo que genera que en ese accionar también haya víctimas colaterales.

“Los fenómenos como la trata de personas y el narcotráfico no son exclusivos de Guatemala, sino son transnacionales y ocurren a lo largo de América y Guatemala es una cintura por donde pasan estos fenómenos. En esas áreas —fronterizas— hay grupos que quieren manejar el área y controlar ciertos espacios y a veces en esas situaciones resultan personas dañadas, víctimas civiles, gente humilde”, asegura.

Ante esta situación también cree conveniente que exista comunicación entre el Ministerio de Relaciones Exteriores y sus homólogos en los países vecinos para coordinar esfuerzos y generar políticas de seguridad integral y coordinación entre los países.

Mayor control del Ejército

Por su parte, Francisco Quezada, analista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), considera que es positiva la medida de reforzar la seguridad fronteriza, pero hace énfasis en que es el Ejército el que debe concentrarse en realizar las tareas de seguridad en estas áreas y no desviarse a otras funciones.

“Las fronteras son muy amplias, hay muchos pasos, especialmente en Honduras. Y bueno, pues va a tener que atender ese control por el hecho de que quieran estos grupos —armados— venirse a refugiar en Guatemala al ser perseguidos o hasta que pase la situación”, afirma.

Aunque actualmente el Ejército realiza tareas y cubre la seguridad en áreas urbanas, Quezada considera que “debe reforzar los espacios fronterizos que son de su ámbito natural de seguridad y patrullaje”.

Quezada también considera importante que estos operativos también deben realizarse en las distintas rutas y poblaciones cercanas, ya que muchas personas que son perseguidas en sus países de origen se asientan en estas localidades.

“Pues tiene que hacer operativos en las áreas fronterizas, en las rutas nacionales, ya que luego, por lo general, estos grupos entran a la frontera y empiezan a ubicarse en poblaciones cercanas a la frontera, lo que les permite ir teniendo la movilidad que ellos quieren entre ambos territorios”, asegura.

En este sentido, Quezada considera que los grupos criminales, una vez que cruzan la frontera, buscan “contacto” con personas en su país de origen para recibir recursos y bienes, lo que les permite continuar con su permanencia en las zonas cercanas a la frontera, por lo que es necesario que las entidades encargadas de seguridad realicen las acciones pertinentes y las labores de inteligencia correspondientes para evitar que estos grupos proliferen y se introduzcan en el territorio nacional.

ESCRITO POR:

Periodista de Prensa Libre especializado en temas políticos y electorales. 
Con experiencia periodística de 20 años en medios escritos, televisivos y radiales.

Carlos Gómez

Periodista de Prensa Libre especializado en temas políticos y electorales. Con experiencia periodística de 20 años en medios escritos, televisivos y radiales.

'; $xhtml .= '