“Tengo la esperanza y la confianza de que con el nuevo fiscal este tipo de casos queden ya totalmente limpios, que ellos puedan recuperar su libertad, porque vemos que dentro del sistema judicial guatemalteco evidentemente hay preferencias”, dijo en referencia a Chaclán y Pacheco en una Tribuna EFE-Casa de América celebrada en Madrid.
García Luna, quien tomará posesión el 17 de mayo, asumirá la Fiscalía en un contexto de alta tensión por denuncias de persecución política contra periodistas, líderes indígenas y operadores de justicia.
“No dudo que hay gente que no quiere que llegue. Es evidente, pero lo que creo es que nos va a restablecer un orden con una forma de cómo funcionaba el Ministerio Público que se ha perdido en los últimos años. Y eso pasa por estos casos que son emblemáticos”, añadió el canciller.
Chaclán, Pacheco y Zamora, que no salieron al exilio, han permanecido encarcelados o bajo arresto domiciliario y restricciones por cargos nunca probados en su contra.
“Yo creo que sí hay una deuda con ellos, con ellos como dirigentes, con ellos como la cabeza de un movimiento (…) que fue un momento especial de presión alrededor de lo que se consideraba ese fraude electoral que el Ministerio Público no deja de señalar”, añadió el ministro, en referencia de nuevo a los dos líderes indígenas.
Sobre Zamora, a su vez, indicó que aunque “tuvo en más de algún momento la posibilidad de irse de Guatemala, no se fue y se quedó a enfrentar su caso, su proceso”.
El canciller consideró que el nuevo fiscal “va a empezar por ese tipo de casos a recuperar la administración de la justicia (…) y a restablecer un orden que teníamos hasta hace unos años”.
“No se trata de manipuleo de la justicia. Se trata de justicia. Es simplemente regresar a los procesos, a las formas en que se hace una investigación criminal, cómo se fundamentan los casos y cómo estos deben llevarse al Organismo Judicial”, estimó.
Con una trayectoria de 29 años en el Organismo Judicial, el fiscal electo, que sustituirá a Consuelo Porras Argueta, sancionada por corrupción por EE. UU. y la Unión Europea (UE), ha pasado de secretario de juzgados a magistrado de Sala en el área penal.
“Parte de la gran tarea del nuevo fiscal es iniciar con una depuración total de los principales puestos. No es caza de brujas. Yo creo que es algo básico. En ocho años de administración del actual fiscal hay que entrar a romper ciertas estructuras. (…) El primer año tal vez va a ser el más difícil”, estimó el canciller.
Canciller también se refiere a brigadas médicas cubanas
En otro tema, el canciller Martínez admitió que Guatemala ha recibido presiones de EE. UU. en torno a la presencia en el país de las brigadas médicas cubanas, de quienes se ha decidido prescindir de sus servicios.
A la pregunta de si Guatemala había recibido la petición por parte de Estados Unidos de que este programa finalizara un año antes de lo previsto, el ministro respondió que “presiones siempre ha habido alrededor de las brigadas médicas cubanas”, pero no citó de forma explícita si la salida ha estado impulsada por Washington.
La brigada llegó a Guatemala en 1998 tras el paso del huracán Mitch, que asoló el territorio guatemalteco y provocó casi 300 muertos. El Gobierno que preside Bernardo Arévalo de León ha decidido prescindir de sus servicios y poner fin unilateralmente un acuerdo que se mantuvo vigente con la isla durante décadas.
“Es un convenio que tiene 27 años y que incluso se pactó bajo una fórmula que era la de hace 27 años. No hay una contratación de gobierno, hay una contratación individual de los médicos cubanos, el Ministerio de Salud le paga a cada uno de ellos”, dijo Martínez a EFE.
El convenio, añadió, termina su vigencia en agosto del año que viene.
“Es ahí hasta donde tenemos digamos el compromiso de llevar este proceso. No me gusta la palabra expulsión. El escenario, digamos, regresando a su punto de exigencia de los Estados Unidos, ha estado en la agenda ya sabemos de quién o de quiénes”, sostuvo.
El canciller añadió que el Gobierno guatemalteco está trabajando de manera cercana con la embajada de Cuba para que la salida de esas brigadas “no violente, digamos, la atención primaria de la salud de los guatemaltecos”.
El adiós del equipo cubano fue divulgado en febrero por el Ejecutivo con un plan de relevo programado a partir de abril para sustituir a los 412 integrantes de la brigada médica de la isla por profesionales nacionales, tras estas casi tres décadas de cooperación ininterrumpida.
La estrategia, diseñada por el Ministerio de Salud guatemalteco, contempla que la salida de los cooperantes -333 médicos y el resto personal técnico y administrativo- se realice de forma escalonada entre abril y diciembre de este 2026. EFE
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