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El Pentágono considera desviar la ayuda militar que concede a Ucrania hacia Oriente Medio

Debido a que la guerra en Irán está agotando algunas municiones, EE. UU. considera modificar su política militar.

EE. UU. estudia desviar ayuda de Ucrania a Oriente Medio.

Los bombardeos de Rusia a Ucrania no se han detenido desde el inicio de la invasión. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Según tres personas familiarizadas con el asunto, el Pentágono está considerando la posibilidad tal media. Aunque aún no se ha tomado una decisión definitiva sobre la reubicación del equipo, este cambio pondría de manifiesto las crecientes concesiones necesarias para sostener la guerra de Estados Unidos contra Irán, donde el Comando Central de Estados Unidos ha alcanzado más de nueve mil objetivos en poco menos de cuatro semanas de combates. Entre las armas que podrían desviarse de Ucrania se incluyen misiles interceptores de defensa aérea, encargados a través de un programa de la Otán lanzado el año pasado en el que los países socios compran armas estadounidenses para Kiev, según indicaron tres personas que hablaron bajo condición de anonimato para describir las delicadas deliberaciones del Pentágono.


La iniciativa de la Lista de Requisitos Prioritarios para Ucrania (Purl, en inglés) ha garantizado el flujo de equipo militar selecto a Kiev, incluso cuando la administración Trump ha recortado la mayor parte de la asistencia de seguridad directa del Pentágono. En un comunicado, un portavoz del Pentágono afirmó que el Departamento de Defensa "garantizará que las fuerzas estadounidenses y las de nuestros aliados y socios tengan lo que necesitan para luchar y ganar", pero declinó hacer más comentarios. Olga Stefanishyna, embajadora de Ucrania en Estados Unidos, declaró que Kiev mantenía informados a sus socios sobre sus necesidades, incluso en materia de defensa aérea, pero comprendía el "período de considerable incertidumbre" durante la guerra. “Cualquier interrupción que se haya producido al inicio de las recientes operaciones en Oriente Medio se ha mitigado”, dijo Stefanishyna.


En respuesta a las preguntas, la Otán no aclaró si la alianza militar está al tanto o si le preocupa un posible desvío de equipo estadounidense. Un funcionario de la Otán declaró por correo electrónico que los países “siguen contribuyendo al Purl y el equipo continúa llegando a Ucrania”. Según declaró el funcionario, desde el verano pasado, la iniciativa ha suministrado el 75% de los misiles para las baterías Patriot de Ucrania y casi toda la munición utilizada en sus otros sistemas de defensa aérea. Los principales aliados europeos de Kiev han liderado la financiación y el armamento de las fuerzas ucranianas desde que el presidente Donald Trump asumió el cargo.

La iniciativa Purl, negociada el año pasado por la Otán ofreció una solución alternativa para que Ucrania siguiera recibiendo armamento estadounidense, siempre y cuando los europeos sufragaran los gastos. El acuerdo supuso una victoria política para Trump y una forma para que la Otán disipase los temores de que Kiev quedara desprotegida ante la ambición del Gobierno de alcanzar un acuerdo de paz con Rusia. Actualmente, las naciones europeas proporcionan la mayor parte del apoyo militar a Kiev, incluidos suministros directos al margen de la Otán. Sin embargo, el programa Purl suministra a Ucrania equipo estadounidense decisivo, como municiones de alta tecnología e interceptores de defensa aérea, que son escasos. Según un funcionario estadounidense, varios países han comprometido alrededor de US$4 mil millones para Ucrania a través de este programa.

Desde que Estados Unidos lanzó su ataque contra Irán el 28 de febrero, las capitales europeas están preocupadas porque Washington está agotando rápidamente sus reservas de municiones, un ritmo de fuego que podría retrasar sus propios pedidos e interrumpir las entregas de sistemas estadounidenses a Ucrania en el marco del Purl, según declararon dos diplomáticos europeos, que hablaron bajo condición de anonimato para describir sus inquietudes personales. “Están consumiendo muchísimas municiones, así que ahora surgen dudas sobre cuánto seguirán suministrando a través del acuerdo”, dijo uno de los diplomáticos.

Un funcionario europeo afirmó que cualquier decisión de Estados Unidos de desviar sistemas solo afectaría a las próximas entregas a Ucrania, dentro de uno o dos meses, porque "ya hay proyectos en marcha". Entre las municiones más demandadas en la guerra se encuentran los interceptores de defensa aérea de alta tecnología, incluidos los sistemas Patriot y Thaad (Terminal High Altitude Area Defense). El Ejército estadounidense ha redirigido estos misiles desde otras partes del mundo, como Europa y Asia Oriental, al Comando Central de Estados Unidos (responsable de las operaciones estadounidenses en Oriente Medio), reforzando así sus defensas contra los contraataques iraníes con drones y misiles balísticos.

Estos activos también se encuentran entre los más codiciados por Ucrania, que sufre un bombardeo constante de ataques rusos contra sus ciudades e infraestructura. Una fuente cercana a los cálculos internos del Pentágono indicó que las entregas de misiles Purl probablemente continuarían, pero que los futuros paquetes podrían carecer de capacidades de defensa aérea, dado que Estados Unidos busca reabastecer sus reservas y las de sus aliados en el golfo Pérsico. “El debate político gira en torno a cuánto se le da a Ucrania”, dijo una segunda persona. “Es una discusión real y en curso”. No estaba claro si los envíos estadounidenses se retrasarían y se entregarían posteriormente o si se desviarían por completo.

El Pentágono puede redirigir dichas entregas en caso de una necesidad militar urgente, pero tendría que notificar a los legisladores, según declaró un funcionario estadounidense. El Pentágono ha intentado aumentar rápidamente la producción de municiones críticas tras la guerra en Irán, pero se ve limitado por la escasa capacidad de la industria de defensa estadounidense para intensificar su producción en tiempos de crisis. Según informó The Washington Post, la administración Trump está preparando una solicitud de presupuesto suplementario de defensa para el Congreso, que el Departamento de Defensa propuso inicialmente que superara los US$200 mil millones.

En enero, el Congreso aprobó US$400 millones en ayuda adicional a largo plazo para armamento a Ucrania, con objeto de financiar un programa independiente que el Pentágono tenía previsto recortar.  La Iniciativa de Asistencia para la Seguridad en Ucrania (USAI, en inglés) contrata a empresas estadounidenses para fabricar armas que se entregan directamente a Kiev, aunque en ocasiones los pedidos pueden tardar años en cumplirse. Según un aviso que el Pentágono envió al Congreso, revisado por The Post, el Departamento de Defensa ha utilizado parte del dinero del programa europeo PURL para otras capacidades que los legisladores pretendían financiar con fondos estadounidenses a través de USAI.

Según declaró el funcionario estadounidense, seguía sin estar claro si el Pentágono estaba utilizando los fondos del programa PURL además del dinero que el Congreso ya había aprobado para la entrega de dicho armamento, o en lugar de este. Por otra parte, el Pentágono notificó al Congreso el lunes su intención de desviar unos US$750 millones en fondos proporcionados por los países de la Otán a través del programa PURL para reabastecer los propios inventarios del ejército estadounidense, en lugar de enviar ayuda adicional a Ucrania, según dos funcionarios estadounidenses.

El primer funcionario afirmó que no estaba claro si los países europeos que aportaban fondos para la iniciativa de apoyo a Ucrania comprendían cómo se estaba gastando el dinero. Washington no ha detenido las entregas de misiles Patriot, declaró el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a Reuters en una entrevista publicada el miércoles. Zelenski también afirmó, sin embargo, que Estados Unidos se niega a firmar un acuerdo para brindar garantías de seguridad a Ucrania tras la guerra, a menos que Kiev ceda a una exigencia clave del Kremlin y entregue a Rusia toda la región oriental del Donbás.

Zelensky afirmó que, si bien comprendía las "sutilezas" de la postura de Washington, "Oriente Medio sin duda influye" en el presidente estadounidense y en sus próximos pasos.