“Esperemos que China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros países afectados por esta restricción artificial envíen buques a la zona para que el estrecho de Ormuz deje de ser una amenaza de una nación totalmente descabezada”, escribió Trump en su red Truth Social.
El mandatario estadounidense afirmó que su país ya destruyó por completo la capacidad militar iraní, pero advirtió sobre la necesidad de ayuda internacional, pues aseguró que a Irán “le resulta fácil enviar uno o dos drones, lanzar una mina o disparar un misil de corto alcance en algún punto de este estrecho, por muy derrotados que estén”.
“Mientras tanto, Estados Unidos bombardeará sin cesar la costa y hundirá continuamente barcos iraníes. De una forma u otra, pronto lograremos que el estrecho de Ormuz esté ABIERTO, SEGURO y LIBRE”, concluyó en la red social donde Trump narra los movimientos militares estadounidenses como una especie de diario de guerra.
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Horas después, este sábado, Trump volvió a pedir ayuda internacional para permitir el paso de barcos por el estrecho. “Los países del mundo que reciben petróleo a través del estrecho de Ormuz deben encargarse de ese paso, ¡y nosotros ayudaremos… Y MUCHO!”, dijo.
El mandatario aseguró que “Estados Unidos también se coordinará con esos países para que todo transcurra con rapidez, fluidez y éxito. Esto siempre debió haber sido un esfuerzo conjunto, y ahora lo será; ¡unirá al mundo en pos de la armonía, la seguridad y una paz duradera!”.
En ese mismo mensaje mantuvo la tesis de que “Estados Unidos ha derrotado y diezmado por completo a Irán, tanto militar como económicamente y en todos los demás aspectos”, pese a que aún no ha dado más datos sobre el final de la operación militar, que dura ya quince días.
El 13 de marzo anunció, también por medio de Truth Social, uno de los bombardeos “más poderosos” de la historia de Oriente Medio contra objetivos militares en la isla iraní de Jarg, centro de la industria petrolera de la República Islámica, donde se almacena el 90% del petróleo que el país exporta al mundo.
La reacción iraní no se hizo esperar y este sábado amenazó con destruir “toda la infraestructura petrolera, económica y energética relacionada con Estados Unidos” en Oriente Medio.
Estos movimientos han elevado la tensión en el paso estratégico de Ormuz, después de que el 12 de marzo, en su primer mensaje público, el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, asegurara que el estrecho permanecería cerrado como palanca de presión mientras continuaran los ataques estadounidenses e israelíes.
El bloqueo de Ormuz —por donde cada día pasa cerca del 20% del petróleo mundial— amenaza con desatar una crisis energética mundial.
Trump ha declarado que, “si es necesario”, la Marina de Estados Unidos comenzará a escoltar petroleros por el estrecho de Ormuz lo antes posible, y el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, mencionó la posibilidad de crear una “coalición internacional” para escoltar barcos por ese paso.

