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Operativos durante el estado de sitio fueron limitados y sin capturas clave, afirman expertos
El estado de sitio que declaró el Gobierno para enfrentar una crisis carcelaria y agresiones a la fuerza pública concluye con resultados equilibrados, según la perspectiva de analistas.
Las operaciones realizadas por el Ministerio de Gobernación (Mingob) y el Ministerio de la Defensa fueron intensas y lograron reposicionar a las fuerzas de seguridad, según expertos. (Foto Prensa Libre: Cortesía)
Expertos realizaron un balance de los resultados y acciones implementadas durante el estado de sitio declarado por el Ejecutivo para enfrentar una crisis en los reclusorios, la cual se extendió a ataques contra agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) los pasados 16, 17 y 18 de enero.
La medida causó la salida del Ejército en acompañamiento de patrullajes en las distintas cárceles y un despliegue a escala nacional.
Aunque el estado de sitio, declarado por el Ejecutivo y luego ratificado por el Congreso de la República, implica ciertas limitaciones, analistas consultados por Prensa Libre expusieron un balance general.
Operativos no requerían estado de sitio
Francisco Quezada, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), y Eddy Morales, analista en seguridad y exdirector del Sistema Penitenciario, realizaron un balance de los resultados obtenidos durante la vigencia de la medida.
Quezada recordó que, desde el inicio, sostuvieron que el Ejecutivo no necesitaba decretar un estado de sitio, porque las acciones que se podían adoptar no requerían la suspensión de garantías individuales, lo cual, a su juicio, es muy delicado. Citó que no pueden suprimirse la libertad de prensa, la libertad de pensamiento o realizar aprehensiones ilegales, salvo que un estado de sitio sea absolutamente necesario, lo cual —afirmó— no aplicaba en este caso, por lo que el tiempo les dio la razón.
Los operativos realizados por las autoridades no requerían de un estado de sitio, sino que fue más bien una estrategia publicitaria. No obstante, sirvió como una respuesta para evidenciar que la situación era seria. A la larga, eso provocó una contracción del consumo en enero, en varias actividades.
“Muchas personas no viajaron, no se movilizaron, y eso generó una recesión en el comercio”, apuntó.
A su juicio, las operaciones llevadas a cabo por el Ministerio de Gobernación (Mingob) y el Ministerio de la Defensa fueron intensas y lograron el objetivo de reposicionar a las fuerzas de seguridad. Se realizaron operativos y patrullajes conjuntos, como reclamaba la ciudadanía.
“Esto —los patrullajes— debería continuar. Es un cambio de política de la administración actual y una lección que debería mantenerse”, agregó.
Quezada subrayó que bien se hubiera podido decretar un estado de sitio limitado, con menor impacto para la economía, pero no era necesario. La manera en que se comenzaron a efectuar las requisas en las cárceles dejó el aprendizaje de que se puede recuperar territorio, aunque —advirtió— esa debe ser una dinámica permanente.

Falta contundencia en control de cárceles
Para Eddy Morales, los resultados han sido “cortos” y los operativos que se llevaron a cabo tienen, de cualquier forma, un sentido válido: restablecer la normalidad de la seguridad en Guatemala.
Las operaciones llevadas a cabo por el Ministerio de Gobernación (Mingob) y el Ministerio de la Defensa fueron intensas y lograron el objetivo de reposicionar a las fuerzas de seguridad.
“Lamentablemente, se esperaban muchos más resultados y efectividad, y realmente hay aspectos que se quedan en el tintero. Entre ellos, el control de los centros penales, que, si bien ya comenzó, aún requiere mucha más contundencia. Al mismo tiempo, hace falta una mayor capacidad en los operativos realizados, ya que pudo haberse hecho más”, indicó el analista en seguridad.
Ejemplificó que, durante el estado de sitio, se habría podido desmantelar las estructuras criminales asociadas a distintos hechos delictivos, y que la inteligencia civil debe identificar.
Entonces —explicó—, ¿por qué no se focalizaron los diferentes operativos en determinadas rutas de acción donde operan estos grupos y, al mismo tiempo, en sus cabecillas?
Recomendó que, para completar estas acciones, se necesita por lo menos una ampliación de 30 días del estado de sitio, a fin de obtener mayores resultados. Esta ampliación debe estar muy focalizada en las áreas donde se ubican los centros penitenciarios.
Operativos no logran debilitar a las pandillas
Renzo Rosal, analista político independiente, consideró que se han llevado operativos tanto en cárceles como de persecución, pero no se conoce sobre captura de lideres de pandillas.
A su juicio, los operativos han dado resultado en el decomiso de armas y municiones, pero no hay detención o captura que es la parte fundamental para el debilitamiento de las estructuras de las pandillas, que ahí no se conoce aún nada.
“El balance del estado de sitio de sitio es débil de una muestra de narrativa de aparente contundente de operativos y presencia militar en las calles que si se ha observado. Es un disuasivo demasiado temporal, no es sostenible. Estas medidas, lo que hacen es que las pandillas se guarden en determinado tiempo, y no se ejerza el sentido original de un estado de sitio que tiene que destruir y eliminar o al menos pegar un fuerte golpes a las pandillas”, apuntó.

Falta contundencia contra crimen organizado
Eddy Morales reiteró que debe mantenerse el control de los reclusorios, por lo cual —dijo— aún falta mucho por hacer. Al mismo tiempo, advirtió sobre la operación de estructuras criminales en distintas zonas conflictivas y de alto riesgo, como Petén, San Marcos y Huehuetenango, donde se conoce la presencia de grupos dedicados al tráfico de drogas y otros ilícitos.
“Se tiene que atender otro tipo de criminalidad, como el narcomenudeo, el narcotráfico, los homicidios, y aquellas operaciones conjuntas que se dirigen desde las prisiones hacia el exterior. Las acciones deben ser más contundentes, aprovechando esta coyuntura”, agregó.
Morales, dijo que aún en está ocasión se entró en operativos contra grupos de pandillas, que ha pasado con el resto de estructura criminales, sobre todo de narcotraficantes y hay mucho más.
En números
Hasta el viernes 13 de febrero, el Ministerio de Gobernación (Mingob) reportaba más de 3 mil 900 operativos en todo el país y 3 mil 331 capturas, entre ellas siete personas con orden de extradición —seis solicitadas por Estados Unidos— y cuatro señaladas por narcotráfico.
Las autoridades también contabilizaban la incautación de 341 armas de fuego, más de 5 mil municiones, explosivos y el decomiso de 4 mil 927 kilos de cocaína en Puerto Quetzal, valorados en Q669 millones.




