¿Por qué aumenta la demanda de electricidad en Guatemala? Calor, industria y más consumo
La ola de calor ha elevado el consumo y demanda de electricidad en Guatemala a niveles récord en el 2026, impulsado también por la incorporación de grandes industrias, la expansión de la red eléctrica y el crecimiento económico.
“El aumento sostenido de las temperaturas también vuelve a poner sobre la mesa la importancia de continuar fortaleciendo la infraestructura energética del país, refiere la AGTE. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
La demanda máxima de electricidad en Guatemala ha superado en varias ocasiones durante el 2026 el récord histórico; el más reciente fue el lunes 18 de mayo, cuando se registraron 2 mil 417.15 megavatios (MW), refieren datos del Administrador del Mercado Mayorista (AMM).
La cifra representa un 9.66% de crecimiento respecto de los 2 mil 204.22 MW de demanda máxima histórica registrada en el 2025.
El gerente general del AMM, Jorge Álvarez, explicó recientemente que una de las épocas de mayor demanda de electricidad son las semanas previas a la Semana Santa, ya que la industria aumenta su producción con el fin de prepararse para los días de asueto y de alta demanda de diversos productos.
Ese es uno de los factores que influye regularmente en marzo o en los primeros días de abril, dependiendo de la fecha de la Semana Santa, que este año fue del 28 de marzo al 5 de abril. Por ejemplo, el 11 de marzo se registró un récord cuando la demanda máxima llegó a 2 mil 263.23 MW.
Sin embargo, este año también se han registrado récords de demanda máxima a finales de abril y varias veces durante mayo. Consultado durante el presente mes, el ejecutivo del AMM explicó que el aumento de la demanda después de Semana Santa se ha dado por varios factores, entre los más recientes la ola de calor en el país, así como la incorporación de una gran industria al Sistema Nacional Interconectado (SNI).
Altas temperaturas y demanda
Datos del Insivumeh refieren que en algunos días calurosos se han reportado temperaturas máximas de entre 26°C y 42°C, según la región del país.
Álvarez explicó que las condiciones del clima, con el aumento de la temperatura, están teniendo un efecto muy importante, ya que, derivado del calor, las personas usan aire acondicionado o ventiladores. Además, el sector ha explicado que en casos de altas temperaturas se requiere más enfriamiento para equipos y maquinarias, lo que eleva el consumo de electricidad.
Las altas temperaturas y las intensas olas de calor registradas en las últimas semanas han provocado un incremento histórico en la demanda de energía eléctrica en el área de concesión de las distribuidoras Deocsa y Deorsa, informó Energuate, que cubre 19 departamentos. El comportamiento más crítico se observó durante la primera semana de mayo, cuando la demanda creció 12.61%, según resaltó la compañía.
En el consolidado del mes, añadió Energuate, el impacto del clima impulsó el crecimiento de la demanda en todas las regiones del país:
- Costa Sur: 15.06%
- Norte y Transversal del Norte: 10.29%
- Oriente: 10.01%
- Occidente: 9.22%
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Este comportamiento responde principalmente al uso intensivo de sistemas de ventilación y aire acondicionado, al aumento de los requerimientos energéticos en sectores industriales y agroindustriales —con un aporte importante del riego en la zona agrícola—, así como al efecto térmico sobre la infraestructura eléctrica, que exige una mayor inyección de energía en toda la zona de concesión, mencionó Energuate al explicar los factores. Empresa Eléctrica de Guatemala, S. A. (EEGSA) no ha respondido a la solicitud.
Ahora, el sector de electricidad monitorea las previsiones del clima y el comportamiento de la temporada de invierno, no solo por la posibilidad de una canícula intensa, sino porque el nivel de lluvia sería menor a lo normal, por lo que se espera un año más seco que el anterior, comentó Álvarez.
En tanto, el Insivumeh reportó el 13 de mayo que se prevé un 88% de probabilidad de condiciones asociadas al fenómeno de El Niño en Guatemala durante el trimestre de mayo a julio, lo que podría favorecer altas temperaturas, disminución de lluvias y sequías en distintas regiones del país.
Antes de ello, había dado a conocer que se prevé que la canícula comenzará a partir de la tercera semana de junio y se podría prolongar hasta agosto.
Estas condiciones podrían generar reducción de lluvias, incremento del calor y posibles sequías en regiones como Bocacosta, Pacífico, Occidente, Valles de Oriente y Petén durante la época lluviosa.
Por aparte, la Asociación Guatemalteca de Transportistas de Electricidad (AGTE) citó datos del Insivumeh que reportan que el 25 de abril el país alcanzó uno de los registros térmicos más altos del año, con temperaturas de hasta 43.4 grados centígrados en Zacapa, y que esa temporada de calor extremo ha elevado el consumo energético en distintas regiones del territorio nacional.
La AGTE indicó que las intensas temperaturas registradas en Guatemala en abril y mayo están provocando un incremento significativo en la demanda de energía eléctrica, impulsado principalmente por el uso constante de equipos de enfriamiento en hogares, comercios e industrias. Citó que, según información de las empresas distribuidoras de energía, “este fenómeno climático ha generado una mayor utilización de ventiladores, sistemas de aire acondicionado, refrigeración industrial y otros equipos eléctricos” y ha aumentado de forma considerable la presión sobre el Sistema Nacional Interconectado.
Consultado el gerente del AMM acerca de la preparación del sector para enfrentar la mayor demanda y las condiciones del clima, refirió que parte de la operación es coordinarse para optimizar la generación, incluida la coordinación con el Inde para el uso del embalse de Chixoy de manera óptima, de modo que pueda ser utilizado en esta época en que se va terminando la zafra de los ingenios y se reduce el aporte hidráulico de otras plantas que no tienen embalses tan grandes. También contribuye al sistema la generación de cada planta que se va conectando, agregó.
Nuevo usuario
El otro factor mencionado por Álvarez es la conexión al sistema eléctrico de una industria que antes se autoabastecía de electricidad. Esta compañía se habilitó como gran usuario y consume alrededor de 50 megavatios, lo cual es un factor que no estaba previsto, expresó.
Respecto de este nuevo usuario, esta semana la compañía Fenix Nickel dio a conocer que la planta procesadora en El Estor, Izabal, Fenix Metales, S. A. (antes Pronico), empezó operaciones en mayo; antes de ello había efectuado pruebas en marzo y abril.
Para el funcionamiento del horno requerirán 120 MW, pero en la actualidad demandan 50 MW.
Anteriormente, la compañía se autoabastecía con generación con carbón, pero ahora, con la reactivación de operaciones, se conectó al SNI. Al respecto, ejecutivos de esa empresa indicaron esta semana que, a la fecha, aún no se ha llegado al punto máximo de operación, debido a que se requieren unos 120 MW de potencia para lograr una producción óptima.
En la actualidad cuentan con 50 MW que adquieren en el mercado spot —mercado de oportunidad sin contrato— y prevén llegar a 75 MW próximamente, y en alrededor de dos años alcanzar el total mencionado.
Aparte de este aspecto, sigue creciendo la demanda de hogares, industria y comercio.
Por ejemplo, en los hogares las personas tienen acceso a más equipo electrónico; además, está el crecimiento de las redes de distribución, con las que se conectan más viviendas, mencionó Álvarez.
La reactivación de los programas de electrificación rural también influye en más conexiones y tendrá un impacto alto en el crecimiento de la demanda, añadió.
Transporte de electricidad
Ante las condiciones actuales y lo que se prevé para el resto del año, la AGTE dio a conocer en un comunicado la importancia de la infraestructura desarrollada por el sector transportista “para sostener el funcionamiento del sistema eléctrico nacional en momentos de alta exigencia”.
Indicó que en la actualidad los agentes transportistas asociados a la AGTE operan 1 mil 992 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica y 150 subestaciones en todo el país.
Además que, entre el 2015 y el 2025, los transportistas asociados realizaron inversiones superiores a US$901 millones en infraestructura de transmisión eléctrica, fortaleciendo la capacidad y resiliencia de la red nacional, añadió la entidad.
Señala que, al contarse con una red mallada, el SNI permite una mejor fluidez de la electricidad.
Según el comunicado, Juan Jacobo Rodríguez, vicepresidente de la AGTE y gerente general de la empresa Conecta, explicó que las inversiones son fundamentales para garantizar que la energía pueda movilizarse de forma segura y eficiente hacia las regiones donde más se necesita, especialmente durante temporadas de calor extremo, cuando el consumo eléctrico alcanza niveles elevados.
“El aumento sostenido de las temperaturas también vuelve a poner sobre la mesa la importancia de continuar fortaleciendo la infraestructura energética del país para responder a los efectos del cambio climático, el crecimiento de la demanda y las necesidades de desarrollo económico y social de Guatemala”, se agregó.





