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Qué ocurre en el templo de San Andrés Xecul: la iglesia más colorida de Totonicapán apareció pintada de blanco y desata una disputa
La emblemática iglesia de San Andrés Xecul, famosa por su vibrante fachada multicolor, apareció cubierta de blanco y nuevamente es pintada de amarillo. Mientras los vecinos lo ven como una tradicional restauración, el Ministerio de Cultura advierte de una posible intervención ilegal y exige identificar a los responsables.
Las imágenes del templo de San Andrés Xecul, Totonicapán, cubierto con una base blanca llamaron la atención en redes sociales, ya que su fachada con colores vibrantes es uno de los aspectos más reconocidos del patrimonio de la comunidad.
Los andamios frente al ingreso principal evidenciaban el avance de los trabajos, la pintura ya cubrían relieves de sus santos y otros detalles del emblemático templo, que por años ha sido fotografiado por documentalistas y de turistas atraídos por sus intensos y llamativos colores.
Para este 9 de marzo, los vecinos ya habían completado la capa blanca en la fachada de la iglesia y comenzaban a devolverle el característico amarillo, mientras replicaban los demás colores tradicionales en las casi 200 figuras que combinan el estilo barroco con influencias indígenas y españolas.
Para la comunidad, la intervención no es un tema nuevo y vecinos y cofrades aseguran que durante décadas han participado en la restauración y mantenimiento del templo. El Ministerio de Cultura y Deportes, en cambio, sostiene que los trabajos se realizaron sin autorización y sin los criterios técnicos para preservar patrimonio histórico.
La denuncia del Ministerio de Cultura
Aunque la intervención parece reciente, el Ministerio de Cultura en un comunicado aseguró que la inspección técnica se había efectuado desde el 10 de febrero por especialistas de la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural y concluyó que los trabajos pusieron en riesgo la integridad de los valores artísticos y simbólicos del templo católico, declarado en 1970 como monumento importante del período hispánico, de la época colonial.
Por esa razón, el ministerio presentó una denuncia por posibles delitos, como violación a las medidas de protección de bienes culturales o depredación del patrimonio y exige que se establezca a los responsables.
El Ministerio recordó que está normado en ley que las comunidades y administradores de bienes deben coordinar con esa cartera la restauración de inmuebles o bienes muebles, al ser la instancia con la competencia técnica debida.

Protesta de vecinos
La situación generó tensión este fin de semana. Videos muestran a los vecinos de San Andrés Xecul reunidos frente al atrio de la iglesia cuando un vehículo del Ministerio de Cultura llegó al lugar el pasado sábado 7 de marzo.
De acuerdo con la cartera, personal técnico y jurídico acudió al municipio para verificar el avance de la intervención y dialogar con la comunidad. Sin embargo, las autoridades señalaron que no fue posible comunicarse con el líder religioso del templo.
Entre el bullicio, una multitud rodeó el vehículo estatal. Al micrófono de un sistema de sonido, una vecina les pidió guardar la calma y permitirles que siguieran circulando para retirarse de la comunidad.
"Que vean que realmente el pueblo está unido", se escuchó a otro vecino también al micrófono que se amplificó en el espacio abierto del parqueo.
Según el ministerio, los vecinos estaban enterados de la denuncia y no dieron información sobre los alcances del proyecto.
La postura de la comunidad
Mientras tanto, integrantes de la comunidad han defendido los trabajos.
En publicaciones difundidas en redes locales se explica que la capa blanca aplicada en la fachada sería una base para volver a pintar el templo con los colores tradicionales.
Santos Vásquez, integrante de la cofradía del patrón San Andrés, señaló que históricamente la comunidad ha participado en el mantenimiento del templo. Según su relato, en 1978 los vecinos raspaban la pintura de la fachada y se reunían los domingos para restaurarla.
“Desde hace muchos años el color de la iglesia se encalaba y se aplicaban los colores a través de la mano de obra de la cofradía”, explicó.
También afirmó que el dinero utilizado para estos trabajos proviene de aportes de la comunidad.

Una iglesia única en Centroamérica
El templo se encuentra en el municipio de San Andrés Xecul, a unos 18 kilómetros de la cabecera departamental de Totonicapán.
Su fachada es considerada una de las más coloridas de Centroamérica. De acuerdo con el Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat), el estilo del edificio mezcla el barroco colonial con elementos de la cosmovisión maya k’iche’ y data de mediados del siglo XVII.
El historiador Aníbal Chajón explica que el templo que hoy se observa probablemente fue construido entre 1710 y 1720, época en la que se popularizó el uso de columnas salomónicas en las iglesias coloniales.
A lo largo de su historia, el edificio ha sufrido daños por terremotos y reparaciones realizadas en distintos momentos.

Uno de los episodios más singulares ocurrió tras la expulsión de los frailes franciscanos en 1829, cuando la iglesia quedó sin sacerdotes y fue la propia población la que continuó los trabajos de reparación.
Según Chajón, esa intervención comunitaria dejó uno de los rasgos más peculiares del templo: una imagen del Padre Eterno colocada en una posición que no es común en la tradición católica.
El origen de sus colores
El colorido que hoy caracteriza al templo es relativamente reciente.
El historiador explica que los colores intensos comenzaron a utilizarse después de 1860, cuando las pinturas industriales se volvieron más accesibles.
Con el tiempo, la fachada adquirió una apariencia que muchos comparan con un güipil por la intensidad y combinación de colores.
El MCD señala que el rojo predominante evoca el amanecer y los sacrificios de los antepasados durante la conquista.
Además, la cúpula del templo está decorada con franjas que recuerdan una pelota maya, en referencia a los antiguos juegos ceremoniales.
Un símbolo religioso y cultural
En su interior se conservan imágenes religiosas y objetos de devoción, entre ellos representaciones de San Andrés Apóstol —patrono del municipio—, así como de San Cristóbal, Santa Clara y San Antonio de Padua.
Su fachada alberga alrededor de 200 figuras, que representan tanto elementos de las raíces mayas como símbolos del catolicismo.

La festividad principal del pueblo se celebra cada 30 de noviembre, en honor a San Andrés.
Por ahora, los trabajos en la fachada y la denuncia presentada por el Ministerio de Cultura mantienen abierto el debate entre la protección del patrimonio y las prácticas tradicionales con las que la comunidad ha conservado el templo.
Imágenes de video cortesía deVisión San Andres Xecul.
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