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Relevo en el Ministerio Público: A calificación los ocho años de Consuelo Porras

María Consuelo Porras llegó como fiscal general en el 2018, al ser nombrada por Jimmy Morales; luego fue reelegida en el 2022 por Alejandro Giammattei.

Consuelo Porras ante la comisión de postulación 2026 para Fiscal General

La Fiscal General, María Consuelo Porras, buscó, sin éxito, un tercer mandato al frente del MP. (Foto Prensa Libre: EFE)

La historia de María Consuelo Porras Argueta como fiscal general termina este fin de semana. El domingo 17 de mayo toma posesión Gabriel García Luna como jefe del Ministerio Público (MP) para el período 2026-2030.

El MP se encarga de investigar los crímenes y de defender ante el Organismo Judicial (OJ) sus acusaciones para que lleguen a etapa de juicio, con el fin de que cada denuncia recibida alcance justicia.

Los ocho años en que Porras dirigió el MP provocan comentarios opuestos en la opinión pública. Para algunos, se enfocó en la criminalización; para otros, fueron años de investigaciones "técnicas y objetivas".

Consuelo Porras fue nombrada por primera vez fiscal general en el 2018. Fue seleccionada por el presidente Jimmy Morales, durante el gobierno del cancelado Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación).

Luego fue reelegida para un segundo mandato en el 2022 por el presidente Alejandro Giammattei, durante el gobierno del partido Vamos por una Guatemala Diferente (Vamos).

Del 2018 al 2025, el MP recibió 3 millones 338 mil denuncias, según datos del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), que ha documentado el trabajo de todas las instituciones del sector justicia.

María Consuelo Porras Argueta ha sido juramentada como fiscal general de la República por los presidentes Jimmy Morales y Alejandro Giammattei. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).

El año que recibió la mayor cantidad de denuncias fue el 2024, con 451 mil 385 reportes, de los cuales 125 mil 772 fueron archivados y 52 mil 429 recibieron solicitudes para ser desestimados.

En el 2018, durante el primer año de Porras, se calcula por parte de la organización, una eficiencia del 19.09%, mientras que el porcentaje para el 2025, el último año documentado, es de 80.29%.

Más desestimaciones

Los datos, según la lectura de David Casasola, investigador del Cien, reflejan un modelo de atención a los casos que ya venía desde otras administraciones del MP.

Algunas se enfocaron en asignar casos viejos a fiscalías especializadas, pero durante el período de Consuelo Porras se detectó un aumento en la cantidad de casos que terminaron desestimados.

Fachada del Ministerio Público de Guatemala.
Sede central del Ministerio Público, una de las instituciones con mayor crecimiento presupuestario en el sector justicia con relación al Organismo Judicial. (Foto Prensa Libre: HemerotecaPL)

“Lo que ocurre bajo la administración de Consuelo Porras es que se implementa el modelo de gestión integral de casos, que partía del principio de dividir casos entre las diferentes fiscalías en casos nuevos y casos viejos, por así decirlo”, explicó.

Pero esa estrategia, con el paso de la administración, terminó con la desestimación de algunos expedientes. “Vieron cómo acelerar la investigación o vieran a detenimiento los delitos y, de esa cuenta, empezamos a ver que la cantidad de casos que tenían una salida de desestimación aumentó”, resaltó.

Para el experto, es necesario que el futuro fiscal general, más que priorizar la cantidad de casos, se enfoque en la calidad de las investigaciones que dirigirán los fiscales.

“Ni antes de este nuevo modelo teníamos una alta investigación; teníamos casi 2.3 millones de mora fiscal y ahora llegamos a niveles de 250 mil casos; es decir, lo que antes era una mora fiscal, ahora son casos que están en pausa o desestimados”, indicó Casasola.

Un ejemplo de cómo se encuentra el MP son las investigaciones relacionadas con el delito de homicidio, ya que incluso desde antes de la administración de Porras había cifras poco favorables al hablar de justicia.

“El último análisis que nosotros hicimos es que entre el 2014 y el 2024 la tasa de judicialización era, en promedio, 15%; es decir, hay un 85% de homicidios que no lograban avanzar a etapas”, lo que significa que la mayor cantidad de homicidios no llegó a los tribunales.

"En decadencia"

Los jueces y magistrados se encargan de evaluar el trabajo de los fiscales, ya que son ellos quienes deben analizar si las investigaciones ameritan un proceso penal, que un acusado sea enviado a juicio o incluso que reciba sentencia condenatoria en etapa de juicio.

Anabella Cardona, quien fue presidenta de la Asociación de Jueces y Magistrados en los períodos 2013 y 2014, y posteriormente magistrada de Apelaciones de Mayor Riesgo, opinó sobre el papel del MP en los últimos ocho años.

Juicio Litzy Cordón
La exjueza y exmagistrada señala que en ocasiones los fiscales no llegaron preparados a las audiencias. (Foto Prensa Libre: Javier González).

“Lo que recuerdo del MP es que es una institución que ha venido en decadencia desde hace bastante tiempo, y parte de esa decadencia viene desde que los fiscales fueron distribuidos de una manera segmentada. Entonces un fiscal va a la etapa preparatoria, otro fiscal va a la etapa intermedia y otro fiscal va al debate”, lo que hace que en algunos casos los fiscales no conozcan los expedientes ni sepan defenderlos.

Ahora, desde el libre ejercicio de la profesión, como litigante, Cardona también ha observado algunos vacíos en el trabajo del MP, del que reconoce que no es algo que venga exclusivamente de la administración de Porras.

Por lo pronto, el próximo fiscal general deberá hacer una evaluación detallada de la institución, su modelo de trabajo y el personal a cargo de cada unidad, ya que, según la experta, es necesario que en el MP prevalezca la objetividad.

“Que realmente prevalezcan las investigaciones objetivas y oportunas, porque el tiempo en una investigación es relevante, ya que, si una investigación es tardía, se pierde la evidencia y se pierden elementos valiosos”, remarcó.

Urge la credibilidad

Las responsabilidades del fiscal general no son sencillas, pero la manera en que está por asumir Gabriel García Luna aumenta los retos, ya que está por dirigir una institución cuestionada y con poca credibilidad.

Al menos esa es la lectura que mantiene Claudia Paz y Paz, quien fue fiscal general de Guatemala del 2010 al 2014, nombrada por el fallecido Álvaro Colom, cuando fue presidente durante el gobierno de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).

Claudia Paz y Paz, miembro del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Fotografía: EFE/ Mario Guzmán

“Ahora ha sido un retroceso lamentable en la construcción de la institucionalidad que fue sostenida desde antes de mi gestión, cuando Amílcar Velásquez Zárate era fiscal general, durante mi gestión y durante la gestión de Thelma Aldana”, comentó.

Para la exfiscal general, la manera en que Consuelo Porras dirigió la institución durante los últimos ocho años no fue la mejor. Considera que el MP pudo haber hecho mejor las cosas.

“Creo que lo que para mí es más doloroso es la destrucción de la carrera fiscal (…) esa carrera desafortunadamente se truncó, porque, alegando la supremacía de un pacto colectivo de condiciones de trabajo, se calificó a todos los jefes de las fiscalías como personal de confianza”, lo que facilitó la destitución de algunos fiscales.

Los casos por violaciones a los derechos humanos y las acusaciones por corrupción "desaparecieron" durante la gestión de Porras; incluso algunos de esos casos abiertos por sus antecesores se fueron desvaneciendo, según Paz y Paz.

“Crea esa noción de que lo que más se privilegia no es el buen trabajo, sino la obediencia y el sometimiento a los designios; y en este caso, ese es el otro gravísimo problema del MP actual: los designios de favorecer la impunidad y la criminalización”, indicó.

Para Paz y Paz, el nuevo fiscal general tendrá mucha presión, porque todo el país estará vigilante de cuáles serán sus decisiones. “El fiscal García Luna va a recibir una institución que no tiene ninguna confianza ciudadana. O sea, toda la credibilidad que logramos crear en la gestión de Velásquez Zárate, mi gestión y la de Thelma Aldana se destruyó”.

ESCRITO POR:

Douglas Cuevas

Periodista de Prensa Libre especializado en temas políticos y del sector justicia, con 15 años de experiencia en periodismo escrito, televisivo y radial.

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