Revista D
Historia de las hermandades en Guatemala: La transformación en Cobán, Alta Verapaz
Las cofradías durante la época colonial en Cobán, Alta Verapaz, tenían una estructura no solo organizacional, sino de doctrina cristiana, centrada en la piedad popular.
Salida de la procesión del Señor Sepultado de la Catedral de Cobán, Alta Verapaz, el Domingo de Ramos de 1935. Su cofradía de la Exaltación se fundó hace más de un siglo. Actualmente, su cortejo procesional sale Viernes Santo. (Foto Prensa Libre, cortesía de Aníbal Motta)
Según el libro Cofradías de Cobán, del fraile dominico Guillermo Delgado (2016), administrador del Centro Ak’kutan, las cofradías son instituciones mediante las cuales se estructuró Cobán, Alta Verapaz, ciudad fundada el 4 de agosto de 1543, bajo la advocación de Santo Domingo de Guzmán, sede central de evangelización de los dominicos en la Verapaz, quienes, introdujeron ese modelo europeo de organización al lugar.
La imagen de Santo Domingo, que se venera en la ermita de la cofradía del mismo nombre, probablemente, tiene más de 400 años, y “hay que considerarla temporalmente con la llegada de las imágenes de Pasión”, señala.
Los frailes asignaron a las cofradías una estructura no solo organizacional, sino de doctrina cristiana, centrada en la piedad popular, y “de ese modo nace el culto a la imagen de los santos, las fiestas propias del santoral, los rezados en su entorno…”.
Los frailes les dieron ayudas a las cofradías como tierras y ganados para cumplir con la misión que se les encomendaba. El mayordomo o chinam buscaba a los integrantes que las conformarían. La esposa del mayordomo se encargaba de preparar la comida y alimentación para los integrantes. Actualmente, se organizan con sus recursos.
Los pueblos eran fundados desde la organización de la cofradía y no la cofradía en torno al pueblo, porque “el sistema de cofradía da consistencia organizacional y funcionalidad al colectivo social”.
Las primeras cofradías fundadas en las proximidades de Cobán fueron: Santo Domingo Cobán, San Juan Chamelco, San Pedro Carchá, Santa María del Rosario Cahabón, San Agustín Lanquín, La Asunción Tactic, Santa Cruz y San Cristóbal.
Estas entidades se convierten en factores generativos de otras cofradías y costumbres; por ejemplo, junto a la cofradía de Santo Domingo nacieron otras como la de San Francisco de Asís, San Marcos, San Mateo o de la Virgen del Rosario. Desde sus orígenes estuvieron formadas por cofrades indígenas.
Antes de la última restauración, en 1965, de la catedral, existían unas 80 cofradías. En la actualidad, dice, hay alrededor de 43.
Aunque los santos y las cofradías “son del pueblo”, las imágenes de estos, al estar resguardadas en casas particulares, están imbuidas en espacios privados. El culto suele ser privado y público.
Hay imágenes a las que ya no se les realizan sus fiestas, se han extraviado o han terminado en “colecciones privadas familiares”.
Para 1574, en las descripciones de los templos de Cobán, Carchá, San Agustín Lanquín, Cahabón y Chamelco, se alude a imágenes de bulto del Crucificado y de la Virgen, Las cofradías de Pasión eran de mayor relevancia, al punto de admitir que estas debieron ser las primeras en consolidarse.
Así es como nace la organización de la cofradía de la Exaltación con el Señor Sepultado, que se venera en la catedral. Del mismo modo, se organizó la cofradía de Jesús Nazareno que, posiblemente, haya sido la primera imagen que llegó a Cobán —junto con las de Cristo crucificado y de la Virgen—, y que está en el templo del Calvario que, a su vez, es probable que sea la imagen del Cristo Morto del convento de Santo Domingo de Guatemala, quien, al ser sustituido por una nueva imagen, actual Cristo del Amor, debido a daños causados por el terremoto de Santa Marta, en Santiago Guatemala, y con motivo de su traslado a la Nueva Guatemala de la Asunción, fue enviado al convento de Santo Domingo de Cobán, en 1808.
Jesús Nazareno ha tenido varios nombres; entre ellos, Jesús de Santa Clara y Jesús de Candelaria. También, está el Cristo Yacente de la Agonía del Calvario de Cobán —construido, probablemente, en 1810—, “imagen aparecida” entre unos árboles a inicios de 1800, sin fecha ni autor, en honor del cual se creó una cofradía.
Junto a estas cofradías e imágenes antiguas, sobresale la cofradía de la Soledad, imagen que, posiblemente, debió estar junto al Nazareno y al Señor Sepultado de la Agonía; la del Señor Resucitado; la del Miércoles de Ceniza, y la del Corpus Christi. Estas cofradías, por su antigüedad, son cercanas a los primeros tiempos de la fundación de Cobán.
Con la expulsión de los religiosos en 1871, durante la reforma liberal, los sacerdotes se ausentaron por más de 50 años y, durante ese tiempo, los mayordomos cuidaron de las iglesias y siguieron celebrando las cofradías de los santos, pese a que no se oficiaba misa. La diócesis quedó restaurada hasta 1936. “Si las cofradías hubieran desaparecido, hoy en Guatemala y en Alta Verapaz, quizá, no hubiera católicos”, destaca Delgado.
Cabe mencionar que no existe reglamento establecido para la cofradía, sino que los lineamientos se basan en las costumbres, pero eso no quiere decir que no cumplan normas. “Son expresiones de fe arraigadas en el pueblo”, señala el fraile dominico, quien añade que las cofradías llevan sus imágenes a misa y durante las procesiones en festejo de los santos o durante Semana Santa, salen de las casas del chinam.
Aníbal Motta, locutor, y que ha pertenecido a la cofradía de Cristo de la Exaltación y su junta directiva desde 1992, expone que las cofradías de la Pasión fueron las primeras en ser conformadas por frailes dominicos en Cobán. Una de ellas es la de la Exaltación del Señor Sepultado, antes referida, que se fundó hace más de cien años. La veneración de esta imagen comenzó hace 300 a 350 años, cuando ya se procesionaba. Antes de 1935, la sociedad de Cobán quería participar en la procesión del Santo Entierro, pero los indígenas no facilitaban esa apertura.
Con el apoyo de la representación religiosa, el pueblo logró incorporarse en la organización del cortejo. Nueve años después, en 1944, se le cambió el nombre a la entidad por Hermandad del Señor Sepultado de la Catedral, y en el 2000, se le agregó a esta denominación Cristo de la Exaltación. La imagen, junto con la de la Virgen de Dolores, fueron restauradas y serán presentadas en la catedral el 21 de marzo. En el pasado su cortejo salía el Domingo de Ramos. Actualmente, sale Viernes Santo.

La Asociación Caballeros de Cristo, de la Catedral de Cobán, que se fundó en 1966, procesiona el Domingo de Ramos a Jesús Nazareno. Esta foto corresponde a su desfile sacro del 2025. (Foto Prensa Libre, cortesía de Aníbal Motta)
La imagen del Señor Sepultado es llevada a la sede de su cofradía, donde permanece durante un día, antes de que salga su cortejo, para realizar la actividad llamada “descanso”, cuando llevan a cabo el Paabanc, en silencio, y es retornada a su recinto por la tarde-noche, asevera Motta.
Otra imagen cuya veneración cuenta con más de tres siglos es la de Jesús Nazareno de la Catedral, cuya cofradía llevaba el nombre de esta imagen. A principios del siglo XX, cambió su nombre a Hermandad de Jesús Nazareno del Perdón. Durante la Cuaresma se le saca de su camarín y se le coloca en el altar mayor. Según la tradición oral, señala Motta, cuando se conformó la cofradía de Jesús, los miembros también asumieron la responsabilidad de hacerse cargo de la devoción de la Virgen de Candelaria. Su procesión sale el Jueves Santo y Viernes Santo.
Esta hermandad tiene bajo su culto y veneración la que se cree que es la primera imagen de la Pasión que llegó a Cobán, que es la de Jesús de Candelaria, en la iglesia del Calvario, y que tiene rasgos españoles, que le dio vida a la cofradía original, y que sale en antigua procesión los seis viernes de Cuaresma.
Hay que destacar que la única imagen de la Virgen de Dolores de Cobán era la que acompañaba a Jesús Nazareno y a Jesús Sepultado mencionados, por lo que se prestaba entre hermandades durante la Semana Mayor, hasta que cada una logró mandar a tallar sus imágenes marianas. La hermandad de Jesús Sepultado recibió en obsequio la escultura de la Dolorosa por parte del presidente Kjell Eugenio Laugerud García (1974-1978).
La cofradía de esta Virgen de Dolores es la única que no se convirtió en hermandad y se cree que data de hace 300 años. Descendientes de una familia han formado esa cofradía por 200 años, y en su residencia se ha resguardado la imagen por ese mismo período de tiempo.
La tercera asociación de la Catedral es la de Caballeros de Cristo, que venera a un Nazareno que apareció en una bóveda del convento dominico y que fue llevada a Cobán, posiblemente, después de que se resguardara en algún lugar del país, luego de los terremotos de 1917-1918. Se formó un comité o grupo de particulares para su culto en la década de 1960, integrada por los coristas, principalmente. El 16 de abril de 1966 organizaron su procesión el Domingo de Ramos y cambiaron su nombre por el de Asociación Caballeros de Cristo.

Procesión de Jesús Nazareno del Perdón, de la Catedral de Cobán, durante su recorrido del Jueves Santo de 1961, a cargo de la hermandad del mismo nombre. (Foto Prensa Libre, cortesía de Aníbal Motta).
Motta afirma que la junta directiva de estas hermandades, que acoge a hombres y mujeres, está integrada por unas 25 personas, y los miembros pueden llegar a ser de 200 a 300. En el pasado se financiaban mediante talonarios de recibos para pedir ofrenda y, actualmente, el mayor ingreso es mediante el proceso de inscripción —venta de turnos—.
El Domingo de Resurrección se llevan a cabo las tradicionales “cortesías”, durante las cuales las imágenes de todas las cofradías se reúnen en un sitio y los cargadores hacen movimientos con las pequeñas andas en forma de reverencia. En el pasado, participaban unas cien esculturas; en la actualidad, solo de 35 a 40, pues muchas son muy antiguas y deben preservarse debidamente.









