“¡Qué preciosa estoy desde que me quiero!” un encuentro con el amor propio
¿Y si a partir de hoy hiciéramos una promesa frente al espejo de amarnos y respetarnos en la salud y en la enfermedad hasta que sea el tiempo de irnos de este mundo? Sería una promesa frente al ser que representa nuestro cuerpo e interior con todas sus capacidades y defectos.