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Hantavirus: quiénes son Leo y Mirjam, los posibles “pacientes cero” a bordo del crucero MV Hondius

Una pareja de jubilados neerlandeses, un crucero en medio del Atlántico y un brote de hantavirus que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias. Esta es la historia de Leo y Mirjam Schilperoord.

Leo y Mirjam Schilperoord hantavirus crucero MV Hondius

El brote de hantavirus en el crucero MV Hondius ya deja tres muertos y al menos seis contagios confirmados. Ahora salen a la luz quiénes eran Leo y Mirjam Schilperoord, la pareja neerlandesa que podría estar en el origen del caso. (Foto Prensa Libre: EFE/EPA/ELTON MONTEIRO).

El ornitólogo y biólogo neerlandés Leo Schilperoord, de 70 años, viajó junto a su esposa, Mirjam Schilperoord-Huisman, de 69, desde el 1 de abril a bordo del crucero MV Hondius, desde el puerto de Ushuaia, Argentina, hacia Cabo Verde.

De acuerdo con la prensa internacional, Leo comenzó a sentirse mal con fiebre, dolor de cabeza y diarrea. A su vez, el buque navegó por el océano Atlántico con 88 pasajeros y 59 tripulantes, uno de ellos de nacionalidad guatemalteca.

El 11 de abril sufrió problemas respiratorios y murió ese mismo día en el barco.

El cuerpo permaneció a bordo durante casi dos semanas, hasta que pudo ser desembarcado el 24 de abril en Santa Elena, una isla británica situada en medio del Atlántico.

Entonces, Mirjam abandonó la embarcación junto al cadáver de su cónyuge. Poco después comenzó también a sentirse mal.

Ella padeció problemas gastrointestinales en Santa Elena y, ante el deterioro de su salud, fue trasladada después del 25 de abril a Johannesburgo, Sudáfrica. Mirjam se desmayó en el aeropuerto internacional OR Tambo de esa ciudad, cuando intentaba regresar a su país tras la muerte de Leo. Murió al llegar al hospital.

Una segunda mujer, de nacionalidad alemana, murió el 2 de mayo, cuatro días después de comenzar a presentar signos de neumonía.

Un hombre británico también fue ingresado en un centro médico de Johannesburgo, adonde fue trasladado tras enfermar mientras el crucero viajaba desde la isla de Santa Elena hacia la isla Ascensión.

El Ministerio de Salud de Sudáfrica confirmó que los dos casos —Mirjam y el hombre británico— del brote de hantavirus detectado en el crucero pertenecen a la cepa Andes, la única de la que se ha documentado transmisión entre humanos.

En el caso de Leo Schilperoord nunca se realizó una prueba diagnóstica, aunque la Organización Mundial de la Salud sospecha que también murió como consecuencia del virus.

El Ministerio de Salud de Argentina reveló que la pareja neerlandesa ingresó a ese país el 27 de noviembre del 2025 y viajó en vehículo durante 40 días para luego cruzar a Chile el 7 de enero.

Agregó que la pareja continuó su recorrido en vehículos durante 24 días más y regresó a Argentina el 31 de enero. Luego hizo una nueva visita a Chile 12 días después.

Posteriormente volvieron a trasladarse por carretera durante 20 días y el 13 de marzo cruzaron por tierra hacia Uruguay. Finalmente, el 27 de marzo regresaron a Argentina para dirigirse al puerto donde abordaron el crucero el 1 de abril.

El Gobierno de Chile aseguró que los neerlandeses no se habrían infectado en territorio chileno.

Quiénes eran Leo y Mirjam Schilperoord

El diario neerlandés De Telegraaf informó que ambos eran muy conocidos en la población de Haulerwijk, un pequeño pueblo con poco más de tres mil habitantes. Son recordados por oponerse a la construcción de una nueva zona residencial.

Leo es descrito como un investigador científico y miembro activo de la comunidad.

También señalan que estudió en las universidades de Ámsterdam y Groninga. La prensa de Países Bajos precisó que inicialmente no se difundieron los nombres completos de las víctimas “por deseo de la familia”.

El matrimonio de jubilados neerlandeses contaba con una extensa actividad académica y publicaciones relacionadas con la ornitología.

Tanto Leo como Mirjam llevaban décadas vinculados con el estudio y observación de aves migratorias y fauna ártica. Sus nombres aparecen en diversos artículos científicos y publicaciones especializadas en ornitología en Países Bajos sobre especies como la oca piquicorta, los patrones migratorios de aves del Ártico o el impacto de la actividad humana sobre colonias de gansos salvajes.

Algunas de esas investigaciones fueron publicadas en la década de 1980 en revistas científicas neerlandesas de referencia y posteriormente citadas en trabajos académicos internacionales sobre aves migratorias.

Entre los medios neerlandeses se menciona esta actividad como el posible foco original del contagio, de acuerdo con una de las hipótesis epidemiológicas que manejan investigadores neerlandeses: que el matrimonio pudo contagiarse antes de embarcar en el MV Hondius, durante un viaje de observación de aves efectuado en Argentina.

“El hermoso viaje que compartieron juntos se ha visto truncado de forma abrupta y definitiva”, anunció la familia en un comunicado de prensa. “Aún no podemos comprender cuánto los echaremos de menos. Deseamos traerlos a casa y recordarlos en paz y en la intimidad”, citó De Telegraaf.

El brote detectado en el crucero deja al menos seis contagios confirmados y tres fallecidos.

Las esquelas difundidas tras la muerte del matrimonio describen a Leo y Mirjam como una pareja muy vinculada con su entorno. En una de ellas se puede leer: “Con gran tristeza hemos tenido que despedirnos de Leo y Mirjam”, mientras otra recuerda a ambos como “personas muy queridas” y agradece “todas las muestras de apoyo y condolencias en estos momentos difíciles”.

Según la Cancillería de Países Bajos, había al menos 10 ciudadanos neerlandeses a bordo.

El infectólogo Roberto Debbag, vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Vacunología, explicó a CNN que, si la pareja hubiera llegado a Ushuaia directamente por vía aérea sin haber recorrido otras partes de Argentina y la región, la principal hipótesis sería la de una infección a bordo del crucero, ya fuera por la presencia de roedores o por material contaminado con heces u orina. Sin embargo, el amplio recorrido de los turistas abre la posibilidad de que la infección inicial ocurriera durante sus viajes previos.

La OMS elevó este 9 de mayo a seis los casos confirmados de hantavirus tras el brote declarado en el crucero MV Hondius.

Según el último boletín de la OMS, uno de los casos sospechosos dio positivo en la prueba PCR.

La OMS lleva a cabo investigaciones adicionales sobre la posible exposición del primer caso y el origen del brote, en colaboración con Argentina y Chile.

Tedros Adhanom, director general de la OMS, afirmó en X que “esto no es otro covid” y añadió: “El riesgo actual para la salud pública derivado del hantavirus sigue siendo bajo”.

ESCRITO POR:

Gabriel Molina

Periodista y fotógrafo de Prensa Libre en el equipo de Inmediatez y Tendencias.

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