Guatemala
Tensión en la USAC: las claves para entender el cierre del campus y por qué escaló a enfrentamientos previo a la elección de rector
El cierre de la USAC —justificada primero por estudios arqueológicos y luego por la ocupación de las instalaciones— ha derivado en enfrentamientos en los accesos, mientras crece la disputa por la elección de rector. Estas son las claves para entender qué está pasando y qué está en juego.
Piedras y bombas artesanales marcan la tensión este martes en el campus central de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac). Desde el interior de las instalaciones, un grupo de personas encapuchadas lanzó objetos contra estudiantes que se concentraban afuera e intentaban ingresar, en medio de enfrentamientos en los accesos.
Estudiantes de distintas facultades exigen que el campus permanezca abierto ante la elección del rector, que será mañana en Antigua Guatemala; sin embargo, el grupo que permanece dentro lo impide.
El hecho ocurre en medio del proceso previo a la elección de rector, que ha estado bajo cuestionamientos y que ahora se desarrolla en un ambiente de confrontación.
El cierre del campus se configuró en dos momentos. Primero, la universidad informó sobre restricciones de acceso por un proyecto de investigaciones arqueológicas previas a futuras construcciones. Luego, la ocupación de las instalaciones por encapuchados profundizó la medida hasta el cierre total.
Estudiantes de oposición señalan que este escenario limita la posibilidad de manifestarse y organizarse dentro del campus previo a la elección, mientras las autoridades universitarias aseguran que buscan el diálogo y se desligan de los encapuchados.
Estos son los hechos en torno al cierre previo a la elección.
1. Qué ocurrió con los cuerpos electorales
Aunque en las elecciones internas la oposición había ganado la mayoría —22 de 34 cuerpos electorales—, solo cinco fueron autorizados por el Consejo Superior Universitario (CSU) para participar en la votación final, lo que reduce de forma considerable su peso en el proceso.
El 1 de abril, durante una primera sesión, el CSU acreditó ocho cuerpos electorales: seis afines al oficialismo y solo dos vinculados a la oposición. Esto marcó, según los denunciantes, el primer desequilibrio en la integración del órgano que votará al rector.
Cinco días después, el 6 de abril, en una segunda sesión, el CSU acreditó tres cuerpos más de la oposición, con lo que ese bloque sumó cinco en total.
Anticipándose, estudiantes, abogados y diputados presentaron acciones legales ante estos escenarios; sin embargo, una parte ya fue rechazada y otras siguen en curso en distintas instancias judiciales.
2. ¿Por qué esto cambia el resultado?
Cada cuerpo electoral tiene un voto directo en la elección de rector. Esto significa que no se trata de una votación masiva, sino de un sistema cerrado en el que el número de cuerpos acreditados define quién gana.
En la práctica, si un bloque logra que se reconozcan más cuerpos a su favor, asegura mayoría en la votación final, independientemente de los resultados previos que no sean validados.
Por eso, la disputa actual no es solo política, sino numérica: quién tiene los votos habilitados oficialmente.
3. Qué hizo el CSU
El CSU, bajo la rectoría de Walter Mazariegos, ha tomado decisiones que estructuran directamente el proceso electoral y su resultado.
Los estudiantes y grupos de oposición aseguran que la acreditación fue selectiva y progresiva, y que, al acreditar cuerpos específicos, el CSU determina qué representantes pueden votar, lo que en la práctica configura la votación de mañana.
Además, critican la continuidad del proceso porque el Consejo avanzó hacia la elección en las últimas sesiones, pese a impugnaciones y cuestionamientos sobre la legalidad de algunas integraciones.
Estas decisiones, aseguran, son clave porque el CSU no organizó la elección al definir a los votantes, lo que impacta directamente en el resultado. Ante esa inconformidad se iniciaron las protestas y los choques entre los estudiantes que se oponen y los encapuchados que tomaron el campus.
4. Cierre del campus y disputa institucional
El cierre del campus central se produce en paralelo al proceso electoral y en medio de versiones encontradas.
El tema ya había sido anticipado en reportes periodísticos de este medio y ahora se cruza con el contexto de protestas, la ocupación de instalaciones y el proceso electoral en curso.
Desde diciembre del 2025, este medio dio a conocer que la administración tenía previsto el cierre del campus por trabajos de infraestructura que se desarrollarían y podrían extenderse varios meses.
Fue el 26 de marzo del 2026 cuando la Usac indicó en sus comunicados que la medida se vinculaba a un proyecto para desarrollar investigaciones arqueológicas previas a futuras obras, como parte de los requisitos para proteger el patrimonio cultural en áreas donde se prevén construcciones.
Sin embargo, el Ministerio de Cultura y Deportes reafirmó que no es necesario cerrar el campus para realizar este tipo de estudios, lo que introduce un nuevo punto de tensión sobre la justificación de la medida.
En ese contexto, se confirmó la salida de la ministra de esa cartera, Liwy Grazioso, aunque el presidente Bernardo Arévalo aseguró que ese hecho no tuvo relación, aunque coincidió en el tiempo.
5. Cuándo se decide y por qué importa
La elección se mantiene vigente, en un proceso nuevamente con impugnaciones, como ocurrió desde 2022, cuando fue elegido Walter Mazariegos en un proceso que también fue cuestionado.
El proceso definirá el control universitario de la Universidad de San Carlos de Guatemala para los próximos años, incluidas decisiones académicas, administrativas y presupuestarias.
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