Agexport proyecta contracción de las exportaciones según tres escenarios por el conflicto geopolítico
Aunque en la actualidad el gobierno de EE. UU. anunció que da por finalizado el conflicto en Medio Oriente e Irán presentó un plan de paz, persiste la incertidumbre.
Exportadores analizaron tres escenarios para el comercio exterior, entre estos el segmento de productos agrícolas. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).
El conflicto en Medio Oriente está impactando diferentes actividades; entre estas, según Agexport, las exportaciones por lo que la entidad ha analizado tres escenarios, con efectos que van desde leves hasta severos.
Según el estudio de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), analizaron el impacto general en las exportaciones totales, pero detectaron que el segmento de legumbres, hortalizas y otros productos no tradicionales enfrentan un escenario de contracción si el conflicto en Medio Oriente se prolonga, en un contexto de mayores costos logísticos y encarecimiento de insumos clave como combustibles y fertilizantes, y sumado a que a varios productos de ese y otros segmentos se les mantiene arancel del 10% para ingresar a EE. UU.
Para el 2026, Agexport preveía un crecimiento de las exportaciones totales de 3% respecto del 2025, según estimaciones originales de inicios del año. Sin embargo luego de que desde finales de febrero recrudeció el conflicto en Medio Oriente, analizaron tres escenarios que proyectan posibles contracciones en esa actividad, según el tiempo que pudiera durar el conflicto, lo que afectaría a la baja la tasa inicialmente estimada.
Bismark Pineda, gerente de Competitividad de Agexport, explicó que el impacto representa un alto riesgo para las exportaciones.
- En el primer escenario, de corto plazo, se prevé que el conflicto dure dos meses (marzo y abril); el impacto se consideraría leve. En ese caso, el crecimiento de las exportaciones registraría una posible contracción de -0.5% respecto del 3% previsto antes del conflicto. Es decir, el crecimiento al final del año sería de 2.5%.
- El segundo escenario es de mediano plazo, con una duración del conflicto de cuatro meses (hasta finales de junio). En este caso, la contracción estimada sería de -2%, como un impacto moderado. Con ello, con base en la proyección inicial de crecimiento, al cierre del año crecería solo 1%.
- El tercer escenario contempla un conflicto de largo plazo, que se prolongue hasta diciembre. El impacto sería severo, con una contracción de -7.1%. En este caso, respecto de la proyección inicial, el comportamiento de las exportaciones al cierre del año sería negativo y reflejaría una caída de -4.1%.
En el análisis efectuado observan que el shock del petróleo está golpeando de forma simultánea toda la estructura de costos de exportación, por medio de cuatro canales.
Además, evaluaron que el alza en los precios del petróleo no impacta de forma aislada, sino “de manera simultánea y transversal a toda la estructura exportadora”, derivado de la importancia del petróleo en tres aspectos clave: la energía, que encarece los procesos productivos; los insumos, que impactan directamente en costos de producción, como fertilizantes, materias primas industriales y combustibles; y el transporte, con el que se elevan los costos logísticos internacionales.
Con base en ello, Pineda explicó que el modelo de Agexport estima los tres escenarios de impacto en el crecimiento exportador mencionados, basados en el efecto en cuatro canales: los costos de producción, los costos de transporte internacional, la demanda externa —entre estas, el comportamiento del crecimiento de la economía de los socios comerciales y las importaciones que estos realicen— y las restricciones financieras.
Estos efectos combinados amplifican el impacto total sobre las exportaciones.
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El ejecutivo agregó que “el análisis técnico es concluyente y refirió que el mayor riesgo no es el impacto inicial, sino la prolongación del shock, debido a efectos no lineales en la economía”.
Entre otros puntos, mencionó que “no se trata de una crisis sectorial, sino de un shock transversal que afecta toda la cadena exportadora”.
Productos no tradicionales
El análisis de la entidad incluye escenarios para los productos no tradicionales.
En este caso, según Pineda, se preveía inicialmente que ese segmento crecería 4%. Sin embargo, derivado del conflicto en Medio Oriente, se estima que, en el corto plazo, esa proyección se contraería en -0.5%, con un impacto leve; en el mediano plazo, la contracción sería de -2.1%, con impacto moderado; y, a largo plazo, el impacto sería severo, con una contracción de -7.8% respecto del 4% estimado a inicios del año.
En el caso del sector agrícola, se menciona que los efectos del conflicto no solo se reflejan en los precios del petróleo, sino en el impacto en insumos como el fertilizante y su disponibilidad. Esto se debe a que por el estrecho de Ormuz pasa alrededor de un tercio de los fertilizantes a nivel mundial. Estos han pasado de US$460 por tonelada a US$713 en este período.
El gerente de Competitividad de Agexport refirió que, si a ello se suma que varios productos agrícolas quedaron fuera del Acuerdo de Comercio Recíproco firmado entre Guatemala y Estados Unidos, “los efectos como el de la guerra se amplifican aún más”.
Dentro de este segmento se observa que el sector de legumbres y hortalizas reporta exportaciones de US$41 millones en el primer bimestre del 2026, una caída de 26.2% respecto del año anterior, según datos del Banguat.
Este sector es uno de los más afectados, porque muchos de sus productos, como vegetales, siguen pagando 10% de arancel para ingresar a Estados Unidos, ya que no tienen exención y quedaron fuera del acuerdo comercial firmado con ese país.
A ese comportamiento habrá que agregar los efectos que puedan generarse ahora con el conflicto en Medio Oriente, lo que conllevaría un escenario de decrecimiento aún mayor.
En el caso de acuicultura y pesca, los efectos son similares a los de la agricultura por el uso de fertilizantes. Tampoco están exentos del arancel de Estados Unidos ni forman parte del acuerdo, y sus exportaciones a febrero del 2026 decrecieron 10%, se añadió.
En el caso de los productos tradicionales, se estimó inicialmente para el 2026 un comportamiento estable, sin crecimiento, pero estiman que al aplicarle los escenarios analizados podrían reportar caídas de -0.41% en el corto plazo, -1.70% en el mediano plazo, y -5% en el escenario a largo plazo con un impacto severo.
Efecto y situación de los exportadores
En tanto, a “nivel micro”, los exportadores reportan aumentos generalizados en costos logísticos, atrasos operativos, cancelaciones, encarecimiento de insumos y cambios en su disponibilidad, refiere el informe.
Se teme que el impacto inicial del conflicto y del petróleo, así como su prolongación, puedan profundizar los efectos sobre la operación y sostenibilidad del sector, en especial en aquellos con alta dependencia del transporte contenerizado y menor capacidad de absorción de costos.
Agexport efectuó un sondeo con los exportadores, quienes refieren que las respuestas “confirman que la afectación es generalizada y operativa”, y mencionan los siguientes rubros:
Costos logísticos
- Incrementos en transporte marítimo entre 10% y hasta 70%
- Casos puntuales de aumentos de hasta US$3 mil por contenedor (por ejemplo, rutas China–Guatemala)
- Transporte terrestre con incrementos entre 10% y 25%
- Recargos logísticos (“war risk” o riesgos de guerra, combustible y seguridad) con aumentos de hasta 73%
Operación logística
- 53.3% de empresas reportan atrasos en tiempos de entrega
- Cancelaciones y reconfiguración de rutas por congestión y desvíos logísticos
Costos de insumos
- 66% de los exportadores reportan incremento en precios de insumos
- Entre los principales afectados mencionan combustibles, fertilizantes, materias primas industriales, insumos agrícolas, materiales de empaque y papel
En el informe se explica que dichos impactos, en conjunto, están generando un desorden operativo en tiempo real y afectan aspectos como márgenes de rentabilidad, cumplimiento de contratos, tiempos de entrega y estabilidad de las cadenas de suministro.
Estos factores reducen su capacidad de competir en mercados internacionales.
Otros datos
Proyecciones conservadoras iniciales respecto del 2025
El gerente de Competitividad explicó que la proyección inicial de crecimiento para el 2026, de 3%, fue una estimación conservadora, debido a que el crecimiento de las exportaciones en el 2025 fue impulsado por la fuerte recuperación de productos tradicionales como el café y el azúcar, cuyos aumentos se explican por mejores precios internacionales y condiciones de producción tras años previos débiles.
Sin embargo, expuso que este dinamismo puede ser transitorio; es decir, no obedecer a cambios estructurales, sino a la corrección de caídas anteriores, lo que explica que el crecimiento se modere nuevamente en el 2026. Adicionalmente, las proyecciones se hicieron antes de que existiera el acuerdo de aranceles con Estados Unidos.
Necesario trabajo conjunto
Claudia De Del Águila, directora de Incidencia del Entorno Exportador de Agexport, comentó que a los shocks internacionales actuales se suma una serie de barreras estructurales que el país ha venido enfrentando desde hace varios años y que cada vez afectan más la competitividad y supervivencia del sector exportador. Entre estas mencionó la deficiente infraestructura vial, la ineficiencia portuaria, los altos costos de energía y lo relacionado con trámites y burocracia.
“Hacer frente y buscar soluciones para mitigar los riesgos de estos shocks internacionales, así como mejorar la competitividad del país, requiere una coordinación activa entre aliados públicos y privados para impulsar políticas estratégicas y no reactivas”, expresó la ejecutiva, al señalar la necesidad de eliminar barreras a la competitividad y, con ello, generar oportunidades de desarrollo en todo el país por medio de las exportaciones.







